Los aficionados esperaban mucho más de la carrera de 250cc, pero al final resultó una prueba aburrida y sin ninguna posibilidad para los españoles. Comenzó a llover con timidez poco antes de que el semáforo se pusiese verde, aunque fue sólo una amenaza y el asfalto permaneció seco. Desde el principio de escaparon Dovizioso y Takahashi, ambos componentes del mismo equipo, dejando atrás a un grupo en el que iban escalando posiciones Héctor Barberá y Jorge Lorenzo, especialmente este último.
Los dos pilotos de Aprilia habían arrancado bastante mal desde la parrilla, puesto que el mallorquín era séptimo y el valenciano undécimo en su primer paso por meta. Lorenzo logró ascender hasta la cuarta posición en sólo tres vueltas. Sin embargo el mallorquín se cayó en el séptimo giro, cuando intentaba hacerse con la tercera plaza.
Barberá fue ganando puestos y alcanzó también la cuarta posición, aunque posteriormente comenzó a perder terreno al padecer los efectos de una elección de neumáticos excesivamente duros, hasta concluir séptimo.
La lucha por la victoria se decidió en la última vuelta y fue Takahashi quien alcanzó su primera victoria mundialista. La segunda posición correspondió a su compañero Dovizioso, aunque el italiano mantiene la primera posición en la clasificación general con 14 puntos de ventaja sobre Héctor Barberá, que continúa segundo. La lucha por la tercera plaza también estuvo cargada de emoción, porque se la disputaron los dos hermanos Aoyama, uno sobre una KTM y otro sobre una Honda, aunque al final sería Suhei, el pequeño, quien conseguía subirse al tercer cajón del podio.