Una gran vía de agua en la zona de la quilla pivotante obligó ayer a rescatar a la tripulación del VO70 español 'Movistar' en pleno Atlántico. Los tripulantes abandonaron la embarcación a las 11:00 horas (GMT) -13:00 hora española- cuando se encontraba a 307 millas (568 Km.) de tierra firme y fueron rescatados en botes salvavidas por el VO70 holandés 'ABN Amro 2', del francés Sebastián Jossé.
Ahora mismo ambas tripulaciones están juntas a bordo del 'ABN Amro 2', que está atravesando por un momento difícil a nivel moral después de la muerte de su tripulante Hans Horrevoets, cuyo cadáver aún no ha podido ser trasladado desde el barco a tierra. Los holandeses han dado toda una lección de camaradería y honor al renunciar a seguir adelante en la séptima etapa de la Volvo Ocean Race para prestar ayuda al barco español, con el que ha estado navegando en paralelo durante un buen número de horas.
La decisión de abandonar el barco se precipitó al conocer el parte meteorológico, que anunciaba la llegada de un frente de bajas presiones con vientos de 40 a 50 nudos (72 a 90 Km/h.) de intensidad y olas de 9 a 11 metros en esta zona de navegación. No se tenía la seguridad de que con los daños estructurales sufridos en su quilla pivotante se pudiesen aguantar esas extremas condiciones climatológicas.
La Royal Navy británica ha respondido inmediatamente a la situación de emergencia y la patrullera de rescate marítimo HMS 'Mersey' ha dejado su amarre en Milford Haven, al sur de Gales, y se dirige al encuentro de la embarcación holandesa. Mientras, el patrón del barco 'naranja', Sebastian Jossé, ha decidido tomar rumbo hacia la costa. El 'Movistar' ha sido abandonado con su generador y su sistema de comunicaciones Inmarsat Satcom C en marcha, por lo que estará en todo momento monitorizado.
Visiblemente consternado, Pedro Campos, director del equipo español, aseguró: «Abandonar la embarcación ha sido el momento más duro de toda mi carrera deportiva desde que perdimos en 1999 a Martín Wizner entrenando para la Copa América en Valencia», dijo. «La decisión de abandonar el barco, aunque dura, era la única que debíamos tomar, porque por encima de todo están las personas y sus familias. Quiero agradecer a la tripulación su excepcional comportamiento», añadió Campos.