La intervención de José Luis Rodríguez Zapatero en el BEC comenzó con un recuerdo a las víctimas del terrorismo y con una innovadora apuesta del presidente para incluir una referencia a las víctimas de ETA en el preámbulo de la Constitución. «El mayor homenaje que podemos hacer es recordarlas en el libro de la convivencia, en el preámbulo de la Constitución», anunció.
La apuesta de Zapatero se limitó a esa frase, ya que no explicó ni cómo se llevará a cabo su inclusión en la Carta Magna ni en qué terminos se aludirá a las víctimas. Pese a lo escueto de la declaración presidencial, las víctimas reaccionaron ayer mismo al anuncio con visible enfado.
El presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco José Alcaraz, consideró «innecesaria» la propuesta del presidente. «El Gobierno no puede comprar el silencio y la voluntad de las víctimas ni con medallas, ni con monumentos, ni con subvenciones», aseguró Alcaraz. «El mejor homenaje a las víctimas del terrorismo es velar por la memoria, la dignidad y la justicia», agregó.
Entre de las víctimas vascas, Teresa Díaz Bada señaló a EL CORREO que la iniciativa presidencial «parece una maniobra de distracción para que las víctimas se queden calladas y no den mucha guerra el mismo día en que él anuncia que negociará con ETA». Díaz Bada insistió en que las víctimas «lo que están pidiendo realmente es que se haga justicia». «Nuestra meta es que se haga justicia y que no exista impunidad para los terroristas», recalcó Díaz Bada.
Reforma «más amplia»
Por su parte, el presidente del Foro Ermua, Mikel Buesa, también consideró «innecesaria» la iniciativa de reforma constitucional. «Bastaría con que se haga realidad el actual preámbulo», destacó. «Desde el punto de vista de las víctimas, sería suficiente con que el Gobierno adoptase como guía de su acción el contenido del preámbulo de la Constitución, especialmente, los párrafos en los que se proclama el deseo de establecer un Estado de Derecho y una situación de Justicia».
Buesa avanzó que, quizás, detras del anuncio de Zapatero se pueda ocultar otra realidad. «Tal vez esté pensando en modificar la Constitución para establecer la posibilidad de que el País Vasco se separe de España. Si la contrapartida a una mención de las víctimas en el preámbulo fuera esa, sería absolutamente rechazable», indicó.
El presidente de la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas, Roberto Manrique, señaló que la apertura de un diálogo con ETA debe estar condicionada a que «no se excarcele a los presos de la banda y que cumplan sus condenas íntegramente, según el Código Penal».