Apesadumbrado, Julio Bañuelos no puede ocultar su frustración tras la condena del Alavés B a la Tercera División despues de siete campañas en la 'categoría de bronce' y tan sólo una semana más tarde de la caída del primer equipo a Segunda. El técnico del filial albiazul, lógicamente contrariado, sostiene que son distintos los factores que han contribuido a este desenlace, pero admite que el descenso era una opción igualmente previsible ante las exigencias de un grupo plagado de contricantes potentes.
El preparador defiende, no obstante, la honestidad profesional de toda la plantilla. «Nos vamos de la categoría decepcionados, pero no es un fracaso porque lo hemos dado todo para salvarnos», apostilla.
-Desde los comienzos auguraba un año complicado, en el que el equipo se encontraba abonado al sufrimiento. ¿Por qué ?
-Éste era un filial diferente al de etapas anteriores. Recortado el presupuesto se hizo una apuesta por la juventud, con jugadores de las cercanías complementada con gente veterana y experimentada y sabíamos que era un reto comprometido.
-¿Cuál ha sido la clave para no lograr la permanencia?
-Confiábamos en lograrlo, pero los pilares de este grupo eran los más veteranos y las lesiones nos han lastrado, no han tenido continuidad. La responsabilidad ha recaído en jugadores que el año anterior habían descendido de Tercera y, pese a la adversidad, han cumplido con creces.
-Descender es un mazazo. ¿Puede cortar la proyección de los jugadores?
-Es una desilusión enorme pero tenemos que estar orgullosos y con la cabeza alta porque lo hemos dado todo para salvarnos. Dentro de todo lo negativo y con las dificultades que hemos tenido, se ha aprendido. Creo que hay que seguir en esta línea de trabajo porque cuatro o cinco jugadores pueden estar preparados para el salto al primer equipo.
-En definitiva, ése es el principal objetivo de un filial, ¿no?
-Formar jugadores es la premisa, pero el objetivo fundamental y nuestra ilusión era consolidar la categoría y no hemos podido consumarlo.
-¿Qué resumen puede hacer de la temporada?
-Empezamos mal porque costó adaptarse, luego hicimos un tramo sensacional para encarar la recta final y a falta de cuatro encuentros el esfuerzo pasó factura y explotamos.
«Nada que reprochar»
-¿Con qué se queda de la campaña?
-Con el comportamiento y disciplina del equipo. Nunca existieron problemas y se impuso el respeto. Es difícil cuando estás abajo que no aparezcan. El vestuario ha estado fenomenal y se ha trabajo mucho. Pese a descender creo que la evolución es importante.
-El filial parecía abandonado por los dirigentes. ¿Ha notado falta de apoyo?
-No puedo reprochar nada porque siempre se han interesado y preocupado por la situación. Además, sé que estaban satisfechos con el cuerpo técnico. Siempre estuvimos abajo y nos dieron su confianza.
-Usted es un hombre de club, ¿qué puede pasar tras el descenso en el plano personal?
-A mí me gustaría seguir porque llevo muchos años y siempre me he sentido arropado tanto por Gonzalo Antón como por Dmitry. Estoy a disposición del club y se decidirá en estos días.
-El primer equipo en Segunda, el filial en Tercera... ¿Cómo se puede reconducir la situación?
-Ahora más que nunca los que sentimos esto tenemos que trabajar. Todos tenemos desencanto, pero nos vamos a volcar por recuperarnos.
Papel de juez
-Aunque no ya no se juega nada, el equipo puede ser juez en la última jornada y beneficiar al Amurrio. ¿Cómo lo afrontarán?
-Nuestra obligación es ganar y dar una alegría. Ojalá se salve el Amurrio porque somos vecinos y todo lo que conlleva, pero haríamos lo mismo si nos enfrentasemos a cualquier rival.
-En Amurrio se suspira porque el Alavés B le brinde su ayuda. ¿Qué opina?
-El Amurrio lo tiene difícil porque no depende de él. Para nosotros es un paso más en nuestra formación encarar un choque así. Pero que sepan en Amurrio que voy a oponer el once mas competitivo que pueda en ese partido. Vamos a salir a derrotar a la Cultural de Durango. Es importante que el otro equipo alavés con opciones se mantenga. Puede ser beneficioso incluso para jugadores nuestros en un futuro cercano.