Uno de los destacados del 83-74, Federico Kammerichs, apostó ayer por la prudencia. El alero argentino, que desconectó a Prigioni y a Ukic, lanzó un mensaje repleto de sobriedad. «Estamos muy contentos por la victoria y porque venimos de hacer un partido sublime, pero para ganar en Vitoria habrá que salir muy mentalizados y estar perfectos», advirtió. «Si nos empleamos al 85% de nuestras posibilidades o al 75%, ya sabemos que no habrá nada que hacer».
El exterior calificó el triunfo sobre el Baskonia de «momento histórico». De hecho, se trata de la primera victoria en 'play off' en toda la trayectoria del Club Baloncesto Girona, ahora denominado Akasvayu. «Hay que disfrutar de este éxito, pero mañana» -por hoy- «ya debemos centrarnos en el tercer encuentro», puntualizó.
Por su parte, el jugador en activo que más eliminatorias por el título de la ACB ha disputado, Roberto Dueñas, hilvanó un discurso similar. «Es importantísimo que mantengamos una gran intensidad durante todo el partido», instó. «Si nos caemos en algún momento, si bajamos nuestro ritmo, lo pagaremos caro porque el TAU es un grandísimo equipo», agregó el pívot de Fuenlabrada, quien cumple su primera temporada en la entidad gerundense.
«Dar la sorpresa»
El sacrificio, la concentración y una buena mentalidad son las claves de Arriel McDonald para descerrajar el Buesa Arena, una cancha que durante la 'era Perasovic' sólo ha conquistado el Unicaja Málaga. El base estadounidense con pasaporte esloveno insistió en que «hemos demostrado que podemos dar la sorpresa y pasar a semifinales».
Un deseo que, a su juicio, sólo se hará realidad si «jugamos como ayer» -por el domingo-. «Es decir, debemos realizar un partido completo». Ese baloncesto redondo en el palacio de Zurbano pasaría por «volver a desplegar un juego casi perfecto en ataque pero, sobre todo, en labores defensivas».