Matías Sandes desembarcó en la tarde de ayer en Vitoria procedente de Argentina. La pronta eliminación del equipo en el que ha actuado de cedido, Boca Juniors cayó en cuartos de final por 3-1 ante Gimnasia y Esgrima, ha permitido que el prometedor alero se pase por la capital alavesa. Pero no viene de turismo. A lo largo de las próximas cuatro semanas aproximadamente, el exterior participará en los entrenamientos baskonistas, realizará sesiones personales... Todo ello con un doble cometido. Por un lado iniciará su aclimatación al baloncesto europeo. Por el otro mostrará sus últimos progresos a los rectores del TAU Cerámica.
A la conclusión de este periodo, la dirección azulgrana decidirá su futuro inmediato. Es decir, dónde jugará la próxima temporada. Lo único fijo a día de hoy es que cruzará el 'charco' para continuar con su progresión. Se manejan tres opciones: que sea incluido en la primera plantilla, aunque parece una posibilidad remota, ser cedido a algún club de LEB o que ingrese en la planilla del filial que el TAU desea sacar en LEB 2. La primera y la segunda soluciones son las que más satisfacen a su entorno, que se plegará «a lo que el club decida».
Además, Sandes -que ha solicitado la ciudadanía española- podrá jugar como comunitario. La razón estriba en que ha conseguido el pasaporte croata debido a que su madre es oriunda de este país balcánico. El alero, que ese año ha promediado 9,3 puntos y 5,5 rebotes, posee contrato con el TAU hasta 2009.