Seguir la entrega diaria de transcripciones de llamadas telefónicas del ex capo de la Juventus Luciano Moggi, publicadas por la prensa, es como estar abonado a un serial; 'Los ricos también lloran', por decir uno. Cada día aparecen personajes nuevos, dimite alguien más y se extiende la mancha de la vergüenza sobre otro equipo. Como después de dos semanas ya se puede perder el hilo, el semanario más vendido de Italia, 'L'espresso', publicó ayer un volumen especial titulado 'El Libro Negro del Calcio', que recopila todas las conversaciones conocidas hasta ahora: tiene más de 400 páginas.
El gran escándalo del fútbol italiano, que la FIFA ha definido como el más grave de la historia de este deporte, se extiende a tal velocidad y comienza a ser tan complejo que la federación nombró ayer a un fiscal de verdad, jubilado en la Justicia ordinaria, para investigarlo a fondo, de forma paralela a los tribunales. Es ni más ni menos que Saverio Borrelli, el magistrado milanés que en 1992 dirigió la gran operación 'Manos Limpias' contra la corrupción, un proceso que desmanteló la clase política italiana. Él mismo comentó ayer su nuevo cometido de forma ingeniosa: «De 'Manos Limpias' a 'Pies Limpios'». La operación 'Pies Limpios' acaba de comenzar.
Borrelli, acostumbrado a bucear en millones de documentos y números bancarios, deberá sacar algo en claro de un volumen de información que amenaza con ser indigerible. Moggi, el hombre que dirigía la cúpula delictiva que controlaba el 'Calcio' a favor de la Juventus, hizo unas 100.000 llamadas entre noviembre de 2004 y junio de 2005, el periodo investigado. Por si quedaba alguna duda de que todo pasaba por él. Un día llegó a hablar 416 veces por teléfono, es decir, si durmió al menos siete horas, significa que tuvo una llamada cada 2,45 minutos. Comprar árbitros, mangonear en la federación, manipular el mercado futbolístico, adulterar la moviola en la televisión y mantener 'topos' en la Policía, algunas de las acusaciones que pesan sobre Moggi, da mucho trabajo.
Derrumbamiento
Diez 'carabinieri' trabajan en la transcripción y análisis de este ingente material. Además hay que sumarle el tiempo que deben de emplear todos los días, ellos o algún conocido, en filtrarlo a la prensa, porque los capítulos aparecen puntualmente a diario. Por otro lado, Moggi fue interrogado el 15 de mayo durante seis horas, 250 páginas de declaración, que también tendrán mucha miga. En resumen, y a la espera de que se pronuncie definitivamente la federación, las cosas en este momento están así: la Juventus va ir de cabeza, como mínimo, a la Segunda División; Lazio y Fiorentina, otro tanto de lo mismo; el Milan a lo mejor se libra, pero tendrá algún castigo, y el resto están temblando porque pueden surgir nuevas revelaciones. Tendrá que haber respuestas rápido, en el próximo mes, porque la UEFA espera la lista de equipos de las competiciones europeas.
El derrumbe del 'Calcio' se está llevando por delante mitos como el más popular programa de fútbol de los domingos, 'El Proceso' de Aldo Biscardi, que acaba de ser suprimido después de 26 años de emisión: su moviola estaba a las órdenes de Moggi para no reflejar las decenas de errores arbitrales de libro a favor de la Juventus. «Después de 75 años de fe 'juventina' estoy tan dolido que abandono», dijo ayer Mike Bongiorno, de 82 años, el rostro más famoso de la televisión italiana de todos los tiempos.
Nesta, del Milan, dio ayer otro epitafio lacónico para el 'Calcio': «Estos dos últimos años hay que borrarlos del fúbtol, no creo que aceptara las dos últimas ligas si al final se las retiran a la 'Juve'. Todo es un asco». Por cierto, también Nesta era de la GEA, la sociedad de representación de futbolistas del hijo de Moggi, y según decía ayer la prensa, después de Blasi puede ser el próximo jugador en ser investigado. Sí, todo es un asco.