El PP quiere que el presidente del Gobierno pacte con la oposición los límites del diálogo con ETA antes de abrir los contactos con la banda que Rodríguez Zapatero anunció el pasado domingo en Barakaldo. El escenario apropiado para este acuerdo es, según fuentes de la dirección popular, la comisión de seguimiento del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo que el Ejecutivo socialista tiene previsto convocar antes de que el presidente acuda al Parlamento a comunicar los próximos pasos para acabar con el terrorismo etarra.
El compromiso previo del Gobierno con la oposición es la salida que los dirigentes populares encuentran a la crítica situación por la que atraviesan sus relaciones ante el alto el fuego. «El Pacto Antiterrorista puede servir para mucho», según un dirigente del PP que apuntó que éste es el foro adecuado para que Zapatero se avenga a acordar con el partido de Rajoy «las 'líneas rojas' que marquen lo que se puede y lo que no se puede hacer en el diálogo con ETA». Sólo en tales condiciones los populares están dispuestos a acompañar al Gobierno en este camino que, advierten, únicamente puede tener como objetivo comprobar que ETA ha tomado la decisión irreversible de dejar las armas.
La falta de una estrategia conjunta motiva la desconfianza de los populares y está en el origen de las recientes quejas del primer partido de la oposición, que ha negado su aval a Rodríguez Zapatero para hablar con la organización terrorista. La «falta de lealtad», que ayer volvió a denunciar el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, y la sensación de que el líder socialista hace «propaganda» con el terrorismo sin contar con la oposición son los motivos que alimentan el «monumental enfado» que Rajoy transmitió el lunes a su partido y al propio presidente del Gobierno.
El líder de la oposición aprovechará el debate sobre el Estado de la Nación, el 30 de mayo, para recordar que sólo prestará apoyo al Ejecutivo para que compruebe que la banda está decidida a desaparecer. E insistió Rajoy ayer en que su partido considera innecesario el pleno que Rodríguez Zapatero quiere celebrar para hablar del alto el fuego. En su opinión, el presidente ya tiene el respaldo del PP para comprobar que ETA ha decidido abandonar definitivamente la violencia.
También dejó claro que si Zapatero quiere abrir una negociación con la banda no podrá contar con el PP. El líder de los populares asegura que su posición es la misma que el pasado 22 de marzo, cuando fijó los límites ante el proceso abierto por el alto el fuego. Incluso comentó que está tentado de repetir textualmente, en el pleno de junio, el pronunciamiento que hizo en aquella jornada, una hora después del comunicado de ETA.
«Falta transparencia»
Tras su primera reacción al anuncio de Rodríguez Zapatero en Barakaldo, en la que mostró su indignación, el PP matizó ayer su posición al criticar la falta de transparencia del Gobierno. Fuentes de la dirección popular explican que nunca rechazaron que el Gobierno mantuviera contactos con ETA, pero insisten en que debe ser al único efecto de comprobar si ha decidido disolverse.
«Las prisas son malas consejeras», dijo Zaplana, que acusó al presidente del Gobierno de confundir sus «necesidades» con «las de España». Porque los dirigentes del PP interpretan el anuncio de Zapatero en el mitin del PSOE como una cesión a las advertencias de Otegi y una respuesta a ETA que, en la entrevista publicada en 'Gara', exigió decisiones a La Moncloa. En este contexto enmarcan el pronunciamiento que tanto les molestó y recuerdan que, el pasado miércoles, el ministro del Interior señaló que no existían elementos suficientes para constatar la decisión de ETA de dejar la violencia.
El portavoz popular justificó la actitud de su partido y la identificó con la que mantuvo el PSOE en 1998, cuando estaba en la oposición. Zaplana dio lectura a una serie de afirmaciones que suscribió: «Nunca nos sentaremos en una mesa en la que esté presente gente como 'Josu Ternera'»; «la falta de diálogo y la actitud del Gobierno para con nuestro partido impiden darle un cheque en blanco»; «ETA pretende conseguir con la tregua lo que no ha alcanzado con la violencia». A continuación, señaló que tales frases fueron pronunciadas por el anterior portavoz de la oposición socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba.