La mayoría conservadora del Consejo General del Poder Judicial se inclina por reelegir en las próximas semanas a Javier Gómez Bermúdez como presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, nombramiento que el lunes fue anulado por el Tribunal Supremo, que consideró que el órgano no explicó qué méritos motivaron su designación en julio de 2004.
Las fuentes consultadas indicaron que estos vocales, que controlan 10 de los 19 votos del pleno del CGPJ, creen que durante el nuevo proceso de elección, que se iniciará tras la notificación de la sentencia, no tiene por qué haber problemas para renovar el apoyo a su candidato, siempre que se subsanen los defectos de motivación que provocaron la nulidad.
Fuentes del sector progresista, que no desvelaron si apoyarán de nuevo a Garzón, dejaron claro ayer que no votaran a Gómez Bermúdez. Estos vocales creen que el alto tribunal, con su sentencia, «desautoriza la forma de actuar de la mayoría conservadora y la politización de sus nombramientos».
Hasta la elección del nuevo presidente, asumirá en funciones el cargo, por criterios de antigüedad, Fernando Bermúdez de la Fuente. Este magistrado fue investigado por el CGPJ, que finalmente archivó las diligencias, después de que intentara recabar las firmas de los funcionarios de su sección a favor del referéndum que proponía el PP contra la reforma del Estatut.