El consejero de Presidencia, Emilio del Río, firmó ayer con la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), Maite Pagazaurtundua, un convenio de colaboración por el que el Gobierno de La Rioja se compromete a aportar 60.000 euros a esta entidad para apoyar las distintas actividades que ésta realizará este año. Entre los proyectos que la FVT tiene previsto llevar a cabo, destaca un ciclo de conferencias a cargo de familiares directos o víctimas del terrorismo, dirigido a los estudiantes de los cursos superiores de ESO y de 1º y 2º de Bachillerato, sobre los valores que representan las víctimas y fomentando el diálogo.
Tras la firma del convenio, Pagazaurtundua (hermana de un policía municipal asesinado por ETA) compareció ante los periodistas, junto al presidente de La Rioja, Pedro Sanz, y Del Río, para afirmar que la clave del proceso de paz «está en manos de ETA y Batasuna, en que asuman sus responsabilidades y vean la tregua como algo irreversible». «No podemos dar un precio político por dejar las armas», advirtió la presidenta de la FVT, quien habló sobre el proceso de apertura del diálogo con la banda terrorista. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, asumió el compromiso de dialogar con ETA «exclusivamente acerca del fin de la violencia», indicó.
Pero, «la situación se complica», continuó diciendo, porque ETA y su brazo político, la ilegalizada Batasuna, «nos están diciendo un día sí y otro también que basan el abandono de las armas en una negociación política y esto genera una sensación difícil de armonizar». Si hasta ahora hemos hecho frente democráticamente al terrorismo y las víctimas «no han enseñado el odio a sus huérfanos», subrayó, «no podemos dar un precio político por dejar las armas, puesto que eso sería convertir en eficaz el ejercicio del terror. No podemos dar un precio político», insistió antes de señalar, blandiendo en sus manos un ejemplar de la Constitución, que «lo único que espero es que el presidente del Gobierno cumpla su palabra».
Pagazaurtundua defendió en otro momento de su comparecencia la necesidad de emprender una «regeneración radical en la sociedad vasca». ETA y Batasuna tienen que asumir sus responsabilidades, porque si no, fracasarán los contactos que tiene previsto iniciar el Gobierno de Zapatero con la banda terrorista o «se cerrarán en falso las negociaciones». Dicho esto, la presidenta de la FVT hizo hincapié en que, desde ETA y su brazo político, se ha puesto en marcha una «gigantesca operación de agitación y propaganda para que todo este entorno aparezca como legitimado y sin responsabilidad en el pasado». Esto es, ETA y Batasuna «están intentando cambiar su imagen, borrando todo rastro de perversión de su pasado y apareciendo como irresponsables de todo intento de aterrorizar a la sociedad; hablan de conflicto, cuando deberían asumir que todo ha sido producto de la intolerancia y del fanatismo». Pagazaurtundua alertó del riesgo de frivolizar el problema, de forma que «se termine viendo a los verdugos como menos verdugos, ante lo que alguien pueda caer en la tentación de ver a las víctimas como menos inocentes. Las víctimas son víctimas y los verdugos, verdugos», concluyó.