El Consejo Riojano de Seguridad y Salud en el Trabajo ratificó ayer el Plan Integral contra la Siniestralidad Laboral en La Rioja 2006-2007 elaborado por el Gobierno regional para reducir el número de accidentes, mejorar la calidad del empleo y seguir difundiendo la cultura preventiva en la sociedad riojana.
El consejero de Hacienda, Juan José Muñoz, destacó que el nuevo documento avanza en la cultura preventiva «como fórmula para evitar la siniestralidad y mejorar la calidad en el empleo» y establece las principales medidas en materia de prevención que se aplicarán a todos los trabajadores «teniendo en cuenta la estructura productiva riojana, compuesta básicamente de pequeñas y medianas empresas, así como los sectores que registran mayores índices de siniestralidad».
En 2005, las empresas riojanas presentaron un índice de 58 accidentes laborales por cada 1.000 trabajadores frente a la media nacional de 61 siniestros. Los sectores con mayor tasa de incidencia son la construcción, con 157 accidentes por cada 1.000 empleados, y la industria manufacturera, con 130.
El plan tiene entre sus objetivos reducir, al menos, un 10% el índice de incidencia en La Rioja para lograr la siniestralidad cero conseguida el año pasado por el 79% de las empresas riojanas.
En este sentido, Muñoz aseguró que el documento incluye un plan de acciones prioritarias que controlará la evolución de las empresas incluidas en planes anteriores, las que hayan registrado cuatro o más accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y las que tengan un índice de incidencias superior al de su sector. En total, se efectuará el seguimiento de unas 540 empresas en las que trabajan más de 27.500 personas.
Otras partes del acuerdo ratificado por el Consejo de Seguridad y Salud Laboral inciden en la formación en prevención en riesgos laborales, el fomento de la promoción y difusión de esta prevención y en su vigilancia y control.
En la línea de fomento de la prevención, y como novedad, el Gobierno facilitará la obtención de créditos bancarios a interés cero para que los empresarios implanten mejoras en seguridad y salud.
El plan contempla, asimismo, la figura del técnico habilitado del Instituto Riojano de Salud Laboral que «agilizará las labores de vigilancia y control de la prevención en nuestras empresas». Estos funcionarios podrán ejercer labores comprobatorias en las empresas que, tras un requerimiento inicial, podrán dar lugar a un acta de infracción.
El consejero anunció, además, que su departamento remitirá al Ministerio de Trabajo un estudio con la plantilla de inspectores de Trabajo que necesita La Rioja. Actualmente, existen 8 a los que se añaden 10 subinspectores.
La secretaria de Salud Laboral de CC OO, Lina Sierra, ve el Plan contra la Siniestralidad Laboral como «punto de partida positivo» para incidir en la prevención y pidió al Gobierno central un «mayor esfuerzo» para incrementar el número de inspectores en La Rioja.
Desde UGT, su secretario de Salud Laboral, José Ignacio Garrido, calificó el documento de «avance» en aspectos como la formación, fomento de la cultura preventiva y la figura de los técnicos habilitados y criticó que no se cree la figura del delegado territorial sectorial.
El asesor laboral de la Federación de Empresarios, Jesús Jiménez, abogó porque trabajadores y empresarios asuman «su parte de responsabilidad» para acabar con la siniestralidad laboral y recalcó la importancia de extender la cultura preventiva mediante la formación «desde la infancia».