El Correo Digital
Miércoles, 24 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
SOCIEDAD
PEDRO MIGUEL LAMET JESUITA Y ESCRITOR
«A la Iglesia le duele quedarse sin sus privilegios»
El autor, que ofreció en Bilbao una conferencia sobre la figura de Francisco de Javier, afirma que «hemos vuelto a la normalidad pontificia»
«A la Iglesia le duele quedarse  sin sus privilegios»
EN BILBAO. El jesuita y escritor Pedro Miguel Lamet, ayer en la Universidad de Deusto. / LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
DATOS BÁSICOS
La conferencia: 'Perfil humano y gesta apostólica de Francisco de Javier' fue el título de la charla que Pedro Miguel Lamet ofreció ayer en la Universidad de Deusto.

El autor: Nació el 13 de marzo de 1941 en Cádiz. Ha escrito más de 30 libros de muy diversos géneros, como el ensayo, la novela y la poesía.

Publicidad

El jesuita Pedro Miguel Lamet (Cádiz, 1941) ha convivido demasiado tiempo con el silencio y los grilletes de la imposición. Soportó la «censura del franquismo» y las «presiones de la Iglesia» para que abandonara sus ideas 'revolucionarias' sobre el celibato, la ordenación de las mujeres, la Obra.... Cuando le cesaron de la dirección de la revista 'Vida nueva' -los censores le arrancaban páginas enteras-, se dedicó a la novela histórica, la poesía y el ensayo; hasta la fecha, ha publicado más de treinta libros. El último de ellos, 'El aventurero de Dios', que recuerda la figura evangelizadora de Francisco de Javier en el quinto centenario de su nacimiento, fue objeto de una conferencia que pronunció ayer en la Universidad de Deusto.

-Durante años, padeció la censura de la Iglesia y el franquismo. Por dejar, no le dejaban ni decir misa. ¿Cuál fue su pecado?

-En el franquismo, mi pecado era decir la verdad. Pero no era yo el único, muchos han sufrido durante aquella época. Desde las revistas eclesiásticas intentamos hacer una información política, pero nos censuraban y nos arrancaban las páginas. En cuanto a la Iglesia, todo el mundo sabe que le molestan ciertas informaciones. Era difícil contar una serie de cosas, sobre todo durante el pontificado de Juan Pablo II.

-En 1987 le destituyeron de la dirección del semanario católico 'Vida nueva'. Fue entonces cuando escribió un artículo en el que decía que su cese era «símbolo de un nuevo período de catacumbas y autoritarismo dentro de la Iglesia». ¿Seguimos igual?

-No, la evolución ha sido positiva. Hemos vuelto a la normalidad pontificia, a que un Papa ocupe el sitio que le corresponda. Benedicto XVI ha hecho que haya una mayor libertad en la Iglesia.

-Hace poco se ha cumplido un año de su pontificado. ¿Qué balance hace?

-No hay que echar las campanas al vuelo, pero lo más positivo es que ha logrado que se tranquilice la situación dentro de la Iglesia y que remita la caza de brujas. Había una serie de personajes que creían que podían censurar a los demás, a cazar a la gente crítica.

-¿Así que el 'guardián de la fe' no es tan fiero como lo pintan?

-En el momento en el que se vistió de Papa, tomó conciencia de dos cosas muy claras: que tenía que ser el Papa de todos -no sólo de un sector de la Iglesia- y que tenía unos asuntos religiosos muy importantes que resolver.

-Dentro de nada, visitará Valencia. ¿Qué significado tiene este viaje?

-Puramente religioso. No creo que el viaje esté motivado por la situación política en España. El problema está ahí, la tensión también, pero el Gobierno español -a pesar de la secularización- está condenado a entenderse con la Iglesia.

-El nuevo embajador español en el Vaticano, Francisco Vázquez, ha manifestado que «España es un país laico, pero no laicista». ¿Coincide con esta tesis?

-Sí. Las referencias a la república y a que existe una agresividad contra la Iglesia no son para tanto. Lo que pasa es que la Iglesia ha estado muy mal acostumbrada en este país, porque ha tenido muchos privilegios durante años, y ahora duele quedarse sin ellos.

Ser libre y ser hombre

-¿Qué opina del uso del preservativo?

-Hasta el cardenal Martini dijo que en caso de peligro, de vida o muerte, la elección estaba clara. 'Como mal menor'.

-¿Los matrimonios homosexuales?

-Los respeto.

-¿La investigación con las células madre?

-Soy un ignorante en el tema bioético. Creo que es algo en lo que hay que profundizar mucho y entablar un diálogo profundo entre la ética y la ciencia.

-¿Y la eutanasia?

-No comparto la eutanasia activa, comparto la eutanasia pasiva al máximo.

-Durante sus años de 'silencio', se dedicó a la novela histórica, la poesía, el ensayo... ¿Se siente hoy un hombre libre?

-Es muy difícil ser libre y ser hombre. Me siento más tranquilo y mi faceta literaria se ha potenciado con la censura. El franquismo ayudó a que varios autores aguzaran su ingenio.

-Su último libro, 'El aventurero de Dios', lo dedica a la figura de Francisco de Javier, uno de los fundadores de la Compañía de Jesús. ¿Era su asignatura pendiente después de publicar sendas obras sobre Ignacio de Loyola y Francisco de Borja?

-Son los tres grandes personajes de la fundación de la Compañía. Era difícil abordar la figura de Francisco de Javier porque su vida apostólica en Oriente era inmensa. Lo he conseguido y, al final, el libro ya va por la segunda edición.



Vocento