La reparación de la centenaria red de saneamiento de alameda San Mamés, confluencia con la calle General Concha, se extenderá más de lo previsto debido, sobre todo, a la intensa lluvia caída a primera hora de la tarde del lunes. Los últimos plazos barajados por el área de Obras y Servicios del Ayuntamiento bilbaíno hablan, «en el mejor de los casos», de un plazo de entre cuatro y cinco semanas. El objetivo último del proyecto es la renovación de doce metros de galería.
Según explicó Noelia Izquierdo, responsable del servicio municipal de Aguas, se ha descartado acometer los trabajos de forma manual para evitar riesgos. De esta forma, se realizará una perforación por hinca mediante una camisa metálica a través de la cual, se introducirá la nueva tubería, cuya grosor es de 800 milímetros. El socavón abierto ronda los 30 metros cuadrados y nueve metros de profundidad.
La principal preocupación del Ayuntamiento se centra en el tráfico. Durante la tarde del lunes, se vieron obligados a cortar de «urgencia» la calle General Concha al comprobar que el único carril abierto estaba «hueco» a causa de las fuertes precipitaciones. Finalmente y tras hormigonar el terreno, la solución definitiva, salvo nueva orden de Circulación, ha sido la apertura de un carril en alameda San Mamés, cortada desde el viernes, y uno y medio en General Concha.
Críticas populares
Esta avería en la red de saneamiento no ha pasado desapercibida para la oposición. Así, el portavoz municipal del PP, Antonio Basagoiti, calificó de «sospechoso» que «siempre» aparezcan problemas alrededor de las obras de los nuevos aparcamientos. Tras recordar que la zona afectada se renovó hace unos años, Basagoiti instó al Ayuntamiento a que determine su relación con las obras del parking de Zabalburu.