Ana Barceló es la alcaldesa de Sax, una pequeña población alicantina, y la presidenta de la Comisión de Igualdad de la FEMP. Es también el rostro visible del programa de teleasistencia móvil, un dispositivo que actualmente utilizan 3.648 mujeres en todo el país.
-¿Qué grado de protección ofrece este programa?
-Proporciona a las mujeres una herramienta muy útil para poder sentirse seguras. Llevar encima ese teléfono les garantiza que están controladas y eso da mucha seguridad. Anima a muchas mujeres a denunciar.
-Otras siguen sin hacerlo.
-Porque temen una venganza. Por eso es tan importante ofrecerles seguridad.
-¿Qué porcentaje de las llamadas que reciben son emergencias?
-Una parte ínfima. La mayoría de las mujeres que utilizan este servicio lo hacen para pedir información, para expresar temores o angustias o porque perciben una situación de peligro aunque objetivamente no lo sea.
-¿Se han evitado agresiones?
-No sé si hemos evitado agresiones, pero sí que la actuación en estos casos es inmediata. En segundos se sabe la localización de esa persona, la calle, el número, si está dentro de un edificio... Desde que se ha puesto en marcha este programa ninguna usuaria ha muerto por este motivo.
-El año pasado 62 mujeres fallecieron a causa de la violencia doméstica y en lo que va de año han sido asesinadas 31. No son cifras que inviten al optimismo.
-No, no lo son. Por eso es tan importante llegar a más mujeres. Y también es importante concienciar a la ciudadanía y empezar a educar desde la escuela. Las víctimas están pidiendo a la sociedad que se implique.
-¿Seguimos mirando para otro lado?
-Cada vez menos. La violencia de género es algo que ha traspasado la esfera personal. Cuando una vecina oye que al otro lado una mujer grita ya no piensa que son cosas que no le incumben.
-Prestan atención a mujeres.También hay hombres víctimas.
-Sí, pero el número de casos de mujeres es abrumador.