Las cifras que arroja la violencia de género descubren estadísticas estremecedoras. El año pasado, 62 mujeres murieron en España a manos de sus parejas o ex compañeros y en el País Vasco se registraron más de 2.000 denuncias por malos tratos. Sólo en Vizcaya casi una de cada cinco mujeres vive situaciones de maltrato.
La protección a las víctimas y la garantía de una rápida asistencia en emergencias se ha convertido en una prioridad para gobiernos e instituciones. Y se van dando pasos. A finales de 2004 el Gobierno central, a través del Instituto de Migraciones y Servicios Sociales del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (IMSERSO) y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) puso en marcha un servicio de teleasistencia móvil para las víctimas de la violencia de género.
A través de este programa se facilita a las mujeres un dispositivo similar a un teléfono inalámbrico que permite tenerlas permanentemente localizadas y posibilita una respuesta inmediata en caso de emergencia. Para acceder a este servicio es requisito que la mujer no conviva con el maltratador y que posea una orden de protección o pese sobre el agresor una de alejamiento. Año y medio después de su puesta en funcionamiento atiende a casi 4.000 mujeres en España, 65 de ellas en Vizcaya.
Son los municipios o entidades supramunicipales -diputaciones, mancomunidades u otros organismos- quienes deben solicitar la adhesión a este servicio. Hasta ahora, sólo siete localidades vizcaínas -Bilbao, Barakaldo, Santurtzi, Sestao, Portugalete, Basauri y Galdakao- se han adherido, aunque «cualquier población puede hacerlo», garantizan desde la FEMP. En Guipúzcoa participan en esta iniciativa cuatro municipios y atienden a tan sólo tres mujeres. Ninguna localidad alavesa ha pedido este servicio.
El programa es gratuito para la mujer y tampoco supone coste alguno para el ayuntamiento que se adhiere; en los Presupuestos del Estado de 2006 se ha reservado una partida de algo más de dos millones de euros a tal fin.
Pulsar un botón
Al margen de este servicio, la Ertzaintza cuenta también con un sistema de protección a las víctimas de maltrato en Euskadi que incluye «comunicación telefónica y personal, seguimiento y acompañamiento», aclaran desde el Departamento de Interior del Gobierno vasco.
En Vizcaya, y en las comunidades autónomas del norte de España, Cruz Roja gestiona desde febrero de 2005 el servicio de teleasistencia móvil. Un centro de atención provincial atiende las 24 horas del día todo el año a las usuarias vizcaínas. «La persona lleva encima un aparato de apariencia similar a un móvil para que pase desapercibido. El dispositivo tiene incorporado un sistema GPS o GSM que permite su localización geográfica y basta con pulsar un botón para iniciar la conexión», explica un responsable de Cruz Roja.
Aunque en la mayoría de los casos las mujeres utilizan este sistema «para pedir información y expresar temores o angustias», en otros se trata de emergencias que requieren actuación policial y sanitaria. Entonces se activa un protocolo de actuación «inmediata» en el que intervienen los servicios de emergencia 112 «en cuestión de minutos». «Se pretende evitar la agresión o minimizarla. Aunque la persona no pueda comunicarse, el dispositivo recoge el sonido de ambiente y permite evaluar la situación y actuar con rapidez».