La nueva ordenanza que prepara el Ayuntamiento de Bilbao para prohibir la celebración de botellones en toda la ciudad no exigirá finalmente la presencia de un número mínimo de participantes para poder impedir su práctica, tal y como se especificaba en el borrador de la normativa. El documento presentado a los diferentes grupos políticos por el área de Seguridad Ciudadana definía este nuevo fenómeno como «las concentraciones de más de veinte personas que consuman bebidas, preferentemente alcohólicas (no procedentes de locales de hostelería), en la calle o en espacios públicos», propuesta que no terminó de convencer a los representantes de EB, al entender que la finalidad de la normativa debe ser «regular el botellón y no enjuiciarlo».
De esta forma, el texto de la nueva ordenanza, que será aprobada por unanimidad en el pleno municipal del próximo mes de junio, sustituye las palabras «más de veinte personas» por la expresión «número significativo de participantes». «Es una cuestión de sentido común. No se trata tanto de ir contando la cantidad de gente que participa en un botellón para poder prohibirlo como de evitar sus consecuencias», precisó Julia Madrazo.
La Junta de Portavoces aprobó ayer por unanimidad la nueva ordenanza, en la que también se contempla la posibilidad de la posibilidad de suspender las multas si «el infractor acepta la realización de trabajos o actividades en beneficio de la comunidad» o «si participa en cursos que pudieran impartirse sobre la prevención del consumo de alcohol y conocimiento de sus efectos».