En consecuencia, y en un auto notificado hoy, el magistrado acuerda ampliar a este delito las imputaciones hechas a ocho miembros de la Mesa Nacional de Batasuna, entre ellos a su portavoz Arnaldo Otegi, a quienes había citado para los próximos días 31 de mayo y 1 de junio por contravenir la suspensión de actividades de la formación abertzale decretada el pasado mes de enero.
En principio, en esa comparecencia los citados iban a ser interrogados solamente en relación con el acto celebrado el pasado 24 de marzo en el hotel Tres Reyes de Pamplona, en el que se presentó públicamente la nueva Mesa Nacional de Batasuna. Sin embargo, Grande-Marlaska considera que "con posterioridad a dicho evento (...), se han producido nuevos hechos que, 'ab initio', revisten los caracteres de delito y que aconsejan ampliar el contenido de esas declaraciones".
El juez cita la constitución de la llamada "comisión negociadora" de Batasuna que integraría la Mesa de Partidos, las manifestaciones hechas ayer por el dirigente de la formación abertzale Joseba Permach -advirtiendo de que una decisión judicial desfavorable a sus intereses pondría el proceso de paz "en situación de bloqueo"- y la entrevista a ETA publicada en Gara el pasado día 14.
Según el magistrado, estos hechos podrían constituir un delito de amenazas terroristas "al hacer depender explícitamente, más que implícitamente, el cese de la violencia del frente militar de la organización terrorista de unos determinados factores, tratando de generar un temor racional en la sociedad, caso de sustraerse a la voluntad de quien materializa tales expresiones".
Además de a Otegi, el juez interrogará la próxima semana sobre estos hechos a Pernando Barrena, Joseba Permach, Joseba Alvarez, Juan Cruz Aldasoro, Jon Gorrotxategi, Karmelo Landa y Rufino Etxebarria.
De ellos, Otegi y Etxebarria son miembros de la denominada "comisión negociadora" de Batasuna que debería integrar la Mesa de Partidos cuya constitución reclama la formación abertzale.