De vacaciones en su casa de Málaga, donde disfruta de su reciente paternidad, pero pegado al teléfono móvil se mantiene Juanito desde que se consumó el descenso a Segunda División. De entonces a hoy, el defensa se debate entre el interés de la Real Sociedad y el Sevilla por su fichaje y el inmovilismo de que hace gala el Alavés, con su presidente Dmitry Piterman entregado en exclusiva a la propuesta de reestructuración de la Liga de Primera que expone esta mañana en la asamblea de la LFP.
En éstas está el futbolista, quien no sabe a qué atenerse. No le queda otra que esperar, mientras desgrana sus sensaciones y sentimientos encontrados, que discurren desde su confesable deseo de continuar su carrera como jugador de Primera hasta su debida obediencia al contrato que le vincula a la entidad de Mendizorroza hasta junio de 2009.
«La oferta de la Real o de cualquier otro club me puede interesar por venir de Primera, pero dependo de lo que decida el Alavés. Pertenezco a él», reconoce Juanito. Y por ahora poco o nada sabe de las intenciones de Piterman en torno a su figura. No le ve desde la noche del descenso y sabe por terceros que cualquier movimiento respecto a su futuro está aparcado hasta que el máximo accionista retome la dirección de la nave albiazul, lo que no se producirá hasta la semana que viene.
«Por las bravas no»
Juanito sabe del interés de la Real Sociedad y el Sevilla por sus servicios, aunque «a día de hoy nadie ha hablado con el Alavés de forma oficial y no hay negociación alguna», sentencia. Los desenlaces posibles apuntan a dos direcciones. «Si el Alavés llega a un acuerdo con el que sea, me marcharé, pero si no, me tendré que quedar. No pretendo irme de Vitoria por las bravas. Ni lo he dicho, ni lo pienso», argumenta el defensor andaluz. Y tampoco, según subraya, «me han comentado si me van a facilitar la salida o no. La sartén por el mango la sostiene el Alavés», añade para su desventaja.
En su foro interno, Juanito desea que su etapa como albiazul se dé por concluida, pero no por desapego ni por desinterés, sino por su propósito de seguir vinculado a la máxima categoría. «He estado muy bien en el Alavés. La gente se ha portado fenomenal conmigo y la afición me quiere, por lo que no se me caerían los anillos por jugar en Segunda si se da el caso». Es más, de alguna manera, lo asumiría como el peaje por descender. «Sería por deméritos. Yo he sido uno de los culpables por no haber conseguido que el equipo se mantuviera en Primera», reconoce.
El Alavés, en punto muerto por las otras ocupaciones del presidente, ha hablado del 'caso Juanito' sólo a través de un comunicado que emitió ayer. La entidad de Mendizorroza sostiene que «la única comunicación» con el jugador y su entorno se mantuvo «hace tres días», una conversación en la que se cruzó el interés de la Real Sociedad por el central.
Pero el presidente dio «una respuesta negativa» a ese interés, añade el escrito. La nota va más allá y compromete al propio Juanito. Al hilo de la conversación citada, el club dice que «el jugador no tiene ningún tipo de problema para cumplir su contrato con el Deportivo Alavés». Así lo certifica también el interesado.