Iban Zubiaurre pedirá en los próximos días al Athletic incorporarse a la pretemporada rojiblanca desde su inicio, el 2 de julio con una concentración en Benasque (Huesca). Así lo confirmó ayer a este periódico el padre del futbolista, Antton Zubiaurre, quien añadió que no ve objeciones para que el club rojiblanco rechace dar ese paso.
Preguntado por esta posibilidad, Fernando Lamikiz indicó ayer que su club se reserva dar por el momento su decisión sobre el caso. Sin embargo, en coherencia con sus varias declaraciones públicas sobre el asunto, hay que pensar que dará el visto bueno a la incorporación del jugador. De hecho, ha repetido an algunas ocasiones que «si Zubiaurre no juega esta temporada (por la recientemente finalizada) con nosotros, lo hará en la próxima».
Los servicios jurídicos que asesoran al futbolista entienden que el Athletic no corre ningún riesgo por contar desde el arranque de la pretemporada con el lateral de Mendaro. Su criterio es que el jugador queda libre a todos los efectos porque desde el momento en el que transcurra un año desde la extinción de su contrato en Anoeta, puede firmar por la entidad que quiera sin que la Real pueda reclamarle ni a él ni a su nuevo club una indemnización.
Abogados especialistas en derecho deportivo dieron por buena ayer esta visión de la situación. Uno de ellos remarcó que el Athletic no corre ningún riesgo en contar con Zubiaurre porque, de hecho, ya está en el mismo barco jurídico que el futbolista. «Lo que no le va a suceder nunca al Athletic es que le condenen dos veces por lo mismo», enfatizó.
Zubiaurre fue condenado por el Juzgado de lo Social número 4 de San Sebastián a indemnizar con cinco millones de euros a la Real Sociedad. En el mismo fallo se declaraba al Athletic responsable subsidiario. Las tres partes implicadas recurrieron la resolución al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV).
La hora de la sentencia
En estos momentos, se está a la espera del dictamen final del TSJPV. Por aquí llegan malas noticias para el jugador. En lugar de un plazo de impugnaciones, el tribunal ha dado a las partes tres posibilidades. Así se ha alargado: primero presentó recurso el jugador, luego se abrió el plazo para que los dos clubes rebatieran y así sucesivamente con las reclamaciones interpuestas por la Real y el Athletic, cuyo turno ni siquiera ha llegado. Fuentes cercanas al caso advierten de que no hay que esperar la sentencia final antes del 15 de julio e incluso advierten sobre la posibilidad de que el fallo se retrase a septiembre, con la Liga ya iniciada. En su recurso, presentado el 15 de mayo, la Real reclama al jugador y al Athletic 32.985.404,96 euros.
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