Se respiran tiempos de cambio en Lezama. Kike Liñero, entrenador del Baskonia, y Patxi Salinas, preparador del Juvenil Nacional, pueden abandonar el organigrama técnico del Athletic si no se satisfacen sus demandas profesionales. Ambos opinan que su trabajo ha sido lo suficientemente bueno como para que se les considere candidatos a acceder al cuerpo técnico del primer equipo.
Sus casos, no obstante, albergan ciertas peculiaridades. Kike Liñero, de 39 años, lleva 14 trabajando en las categorías inferiores y piensa que los resultados que ha conseguido en este tiempo le deberían colocar en la terna de candidatos a ascender al 'staff' técnico de la primera plantilla. El actual preparador del Baskonia subraya que su «primera opción» es seguir vinculado al Athletic, pero recuerda que se convirtió en entrenador con el propósito de llegar a dirigir a un conjunto de Primera. Y, en este sentido, después de rechazar una oferta para seguir dirigiendo al tercer cuadro rojiblanco, dejará el club si no consigue progresar en el organigrama. «Lo que sería justo es que se valorase toda mi trayectoria. He demostrado que estoy capacitado para progresar y lo que reclamó es una mejora deportiva», comentó Liñero en declaraciones a EL CORREO.
Patxi Salinas, por su parte, regresó a Bilbao procedente de Vigo -donde reside su familia- al final de la pasada campaña. Firmó un contrato de dos años y se hizo cargo del Juvenil Nacional a modo de tanteo. Pretendía completar la primera temporada para, una vez estudiadas las opciones se habrían ante él, decidir si continuaba o no en el Athletic.
Según el ex central, la directiva ha propuesto su nombre para ser el segundo entrenador, algo que le llena de «orgullo». Pero, en principio, el cuerpo técnico del primer equipo no sufrirá variaciones y Salinas podría volver a Vigo si piensa que no puede «aportar cosas».