El presidente de Banco Sabadell, Josep Oliú, reconoció que el precio pagado por el Urquijo, 760 millones de euros, es bastante alto, pero subrayó que «no se puede comprar barato cuando se hace una oferta competitiva». El máximo responsable de la entidad y el consejero delegado, Juan María Nin, explicaron ayer los detalles de la operación y sus planes de futuro. En la Bolsa, los inversores dieron por buena la adquisición, dada a conocer en la noche del miércoles con el mercado ya cerrado.
Sabadell y Urquijo se fusionarán en octubre, lo que conllevará la desaparición de la ficha del segundo. Una parte de los activos del Urquijo permitirán al 'nuevo' Urquijo SBP -hasta ahora, Sabadell Multibanca- alzarse al puesto de segunda entidad en el ránking del negocio de banca privada, todavía a gran distancia de Banif -11.000 millones de recursos gestionados frente a los 26.000 de su rival-, en tanto el 60% de la actividad se integrará en la actual estructura del Sabadell -banca personal y de empresas-.
El excedente laboral previsto 340 empleados -el 3,3% de la plantilla conjunta, que asciende a 10.290 empleados- no redundará en una reducción neta, porque el Sabadell tiene decidida la apertura de 120 oficinas en los ejercicios 2006 y 2007.
Una puja reñida
El grupo catalán logró hacerse con el Urquijo tras superar una disputada competición, con «asimetría de condiciones» y «falta de transparencia», según denunciaron los dos directivos, que reconocieron haber presentado dos ofertas -la primera de ellas, no vinculante- antes de entrar en una negociación directa. Comentaron que, de la docena de participantes en la puja, sólo el Sabadell y el portugués Espirito Santo hicieron llegar la confirmación de sus propuestas a los reguladores de los mercados.
La pugna ha quedado atrás y Oliú se volcó en la explicación de las bondades que para el proyecto del Sabadell supone la adquisición del Urquijo. «Hace siete años que tenía la vista puesta en esa entidad», reveló, y añadió que representa una pieza esencial en el 'puzzle' de un banco que se ido adquiriendo dimensión en los últimos once años con sucesivas «adquisiciones selectivas», desde el Natwest hasta el Atlántico, pasando por el Herrero.
La compra también le permitirá alzarse al tercer puesto en sicav -con una cuota del 9,8%, que sólo superan Santander y BBVA- y a la cuarta posición como gestora de fondos de inversión, con una participación del 4%, en apretada pugna con el Popular (4,3%) y Bankinter (3,6%) y a distancia de los dos 'grandes'.
La operación llegará a proporcionar al Sabadell unas sinergias de costes (después de impuestos) que supondrán 38,4 millones de euros en 2008. Las de ingresos alcanzarán 85 millones. El grupo catalán comprará el Urquijo con sus propios fondos, sin recurrir a una ampliación de capital.
La 'foto fija' de la integración plantea que, de las 60 oficinas del Urquijo, 9 se integren en la nueva división de banca privada, junto a las 7 con ya cuenta el Sabadell. Otras 25 se incorporarán a la red de banca comercial, dos se van a dedicar a banca de empresas y se fusionarán con la red del Sabadell las 24 que ahora se consideran redundantes.