Juan José Ibarretxe subrayó ayer la necesidad del cese de «todo tipo de violencia e intimidación» en Euskadi para que se pueda afrontar una fase de «diálogo resolutivo» que derive en la normalización política del País Vasco. El lehendakari instó, en este sentido, a Batasuna a que traslade a sus bases la idea de que mientras se mantengan los ataques de violencia callejera será imposible que la futura mesa de partidos «se dé con garantías».
En una entrevista concedida a Televisión Española, aseguró que «atacar batzokis o casas del pueblo tampoco es un buen camino para iniciar un proceso de diálogo». El dirigente peneuvista abogó por que la formación de Arnaldo Otegi pueda actuar «con normalidad» como fuerza política y sea legalizada, aunque creyó necesario que la coalición abertzale se desvincule de la violencia. «Tienen que mostrar -recalcó el lehendakari- su lejanía, de hecho lo están haciendo paulatinamente», respecto a esa clase de actuaciones radicales.
Ibarretxe pidió, además, calma a Batasuna y reconoció que «hay que ir superando» las dificultades que han comenzado a presentarse en el proceso de paz, porque, a su juicio, «lo que no podemos es que nos tiemblen las rodillas cuando surgen las dificultades». Su mensaje también tuvo una alusión directa hacia el PSOE, al que exigió «coherencia».
En su opinión, no es comprensible que sus dirigentes mantengan «conversaciones de manera privada que todos conocemos» con la izquierda abertzale y que esos mismos contactos no se puedan realizar «con luz y taquígrafos». En esta línea, calificó de «contradicción» que se vaya a «abrir el diálogo con ETA» a la vez que se «encarcela a la mesa de Batasuna». El lehendakari se mostró convencido de que es el momento de acabar con la Ley de Partidos que, dijo, «no sirve para el futuro», y que hay que comenzar a admitir» que Batasuna es un integrante más del juego político»
La opinión del PNV
Ibarretxe vio clara la presencia del partido de Otegi en las elecciones locales y forales de 2007, un hecho que, en su opinión, «es normal y bueno que así sea» para la normalidad política. Una idea que también recalcó el portavoz del Euskadi buru batzar, Iñigo Urkullu, al asegurar que confía en una «interpretación flexible» de la Ley de Partidos «en función del contexto social» para que retorne a la legalizad.
El representante jeltzale reconoció, no obstante, que «la primera que tiene que dar el paso» es la organización de Arnaldo Otegi. Para Urkullu, las «esperanzas» del PNV residen en que el PSOE admita una «modificación» en la ley para poner fin a la ilegalización de este partido.
A su juicio, hay «tiempo suficiente» para lograr ese objetivo y para que Batasuna, «con la denominación que sea», se presente a las próximas elecciones, «como signo de normalidad política» en Euskadi. Urkullu insistió, no obstante, en que debe ser esa formación la que contribuya a que el Gobierno permita su participación en los sufragios municipales y forales del próximo año. En esta línea, dijo no entender por qué la izquierda abertzale ha presentado a sus seis interlocutores en una futura mesa de partidos cuya constitución no tiene aún fecha. «No sabemos muy bien que es lo que quieren aportar con esto al proceso», subrayó.