El consejero de Interior del Gobierno de Navarra, Javier Caballero, reconoció ayer ante el Parlamento foral que las investigaciones de la Policía de la comunidad sobre el incendio de la ferretería del concejal de UPN José Antonio Mendive en Barañain no han arrojado resultados sobre su autoría. No obstante, precisó que las pesquisas son competencia de la Guardia Civil a las órdenes de la Audiencia Nacional y reiteró que, en su opinión, tras este ataque se esconde la mano de ETA.
«ETA es un entramado del que la kale borroka forma parte, como lo demostró su activación durante la última tregua, en 1998 y 1999», subrayó. En este sentido, vio «difícilmente entendible» que alguien pueda negar que la banda «ha tenido que ver con el atentado de Barañain, máxime cuando la propia ETA lo reivindica como una acción de respuesta contra las agresiones del Estado».
Tras recordar los ataques que también han sufrido once sedes del PNV y el domicilio de un concejal del PSE, Caballero criticó «el interés de algunos por minimizar» la participación de la organización terrorista en el incendio provocado de Barañain y el que se deban tomar como «verdad oficial o dogma de fe» los pronunciamientos del Gobierno central sobre el alto el fuego para permitir «ratificar una hoja de ruta que cada vez está más claro que ha sido previamente pactada».
Así, subrayó que el Gobierno de Navarra «no puede tener confianza con quien no le cuenta» nada sobre el actual alto el fuego.