La reunión de ayer entre el Departamento de Educación, el Rectorado y los representantes sindicales de la UPV sirvió para alejar el fantasma de la huelga y de la suspensión de los exámenes de junio. No se alcanzó acuerdo laboral alguno y los sindicatos constataron de nuevo la «gran distancia» que separa sus reivindicaciones de las posiciones de la Administración. Sin embargo, la «voluntad de negociar» que mostró el Gobierno vasco sirvió para que ELA, LAB, CC OO, CSIF, UGT y STEE-EILAS aplazaran su lucha.
Las valoraciones que hicieron sindicatos y Educación fueron dispares. Los representantes del Departamento se mostraron «satisfechos» tras el encuentro celebrado en Lakua, que duró cerca de dos horas. «La reunión ha sido muy positiva. Aunque no se ha llegado a ningún acuerdo concreto, hemos acercado posturas», señalaron fuentes de la consejería que dirige Campos. Resaltaron que, sobre todo, se había «desbloqueado» una situación que amenazaba ya «con huelgas» y con una posible decisión de los docentes implicados en el conflicto de «no presentar las actas de las notas».
«Posturas alejadas»
Los representantes sindicales salieron de la reunión menos optimistas. «Hemos comprobado la voluntad de negociar del Departamento, aunque las posturas aún están muy alejadas», señaló Efren Ariskurrinaga, de STEE-EILAS. La reunión significó para las centrales «la apertura de unas negociaciones que se presentan como difíciles y complejas», indicaron ayer sus portavoces.
Las tres partes elaboraron un calendario de negociaciones -la próxima reunión se celebrará el 8 de junio- y poco más. Los sindicatos advirtieron de que si en los próximos encuentros no se registran avances, no renuncian «a la presión» para «hacer valer» sus demandas.
Los representantes de los trabajadores se han comprometido a elaborar un documento que recoja las reclamaciones a las que debería responder el Gobierno vasco «para hacer posible el acuerdo». Deberán entregarlo el 2 de junio para que Educación y el Rectorado lo estudien antes del 8 de junio. Ese día la Administración deberá poner su contraoferta encima de la mesa. Los sindicatos advirtieron de nuevo ayer de que para ellos «son cuestiones de principio» -a las que no van a renunciar- que el incremento retributivo afecte a todo el profesorado y que sea significativo. Piden 6.000 euros anuales de subida para cada docente.
Los negociadores de la consejería admitieron que están dispuestos a estudiar la posibilidad de una subida general de los sueldos a los docentes, aunque aclararon que la cifra concreta deberá ser «discutida». Aceptaron, además, cubrir presupuestariamente el acuerdo que se alcance, según informaron los sindicatos.