El Ayuntamiento de Bilbao ha encontrado un filón en la caja de Udalkutxa, el fondo foral de financiación municipal. Como el ejercicio de 2005 fue «un año fiscal extraordinario» en el reparto a la capital vizcaína, según el alcalde, el Consistorio ha podido amasar la más que notable suma de 40 millones de euros, aparte de su presupuesto anual -440 millones-. Mientras que la mitad del dinero se ha destinado ya a inversiones en los barrios, el reparto del resto fue anunciado ayer en el pleno municipal. La Administración local dedicará la partida más importante -17,5 millones- a sufragar la construcción del Palacio de los Deportes de Miribilla, equivalente al 50% de su coste (la Diputación asume la otra parte). Aunque se agota así el contenido de esta hucha 'extra', el futuro recinto multiusos de la ciudad recibe su confirmación económica tras lograr la deportiva gracias al mantenimiento del Bilbao Basket en la ACB.
Udalkutxa dota a los municipios de recursos financieros para hacer frente a las obligaciones contraídas por el ejercicio de sus competencias. El Palacio de los Deportes se llevará este año el protagonismo del fondo extraordinario que le ha tocado a Bilbao, avalado por el Consejo Vasco de Finanzas. Con capacidad para 8.500 espectadores, el recinto de gestión pública será la casa del equipo de baloncesto del Lagun Aro, contará con un polideportivo para el barrio y ofrecerá la posibilidad de organizar actividades culturales bajo techo, como conciertos. Si se cumplen las previsiones, podría abrir sus puertas a finales de 2008.
Para la Intermodal
El Ayuntamiento liquidará el presupuesto en gastos menores, desde los 34.000 euros dedicados a mediación escolar al medio millón dirigido a la retirada de tierras del solar de San Agustín, futuro hogar del nuevo edificio consistorial.
La concejalía de Economía y Hacienda ha sumado al dinero procedente de la distribución territorial un 'pico' más: 2,1 millones para el proyecto de construcción de esa futura sede administrativa, acumulados por la venta de Bilbogas, que dejó en las arcas municipales 36 millones. Aunque todos los partidos aprobaron los gastos, el PP se mostró partidario de invertir el dinero reservado al nuevo Ayuntamiento a la futura estación Intermodal, «un proyecto prioritario para Bilbao». El equipo de Azkuna lo rechazó y alegó que hacer ese edificio consistorial es cuestión de «ahora o nunca».