Alcaraz ha saludado que queden "jueces que tengan la valentía de aplicar las leyes ante estos delitos" y ante una situación donde, según él, la banda terrorista está "acaparando cada vez más el espacio político social (...) con total impunidad". Alcaraz reaccionaba así a la decisión adoptada por Grande-Marlaska en relación con las manifestaciones efectuadas durante la presentación en Pamplona de la denominada comisión negociadora de Batasuna en una eventual mesa de partidos y por la advertencia del coportavoz de Batasuna Joseba Permach sobre que unos hipotéticos encarcelamientos de miembros de la formación ilegalizada podrían bloquear el llamado proceso de paz.
El presidente de la AVT ha respondido que un eventual encarcelamiento de miembros de Batasuna, si se lleva a cabo, será consecuencia de "la aplicación en un Estado de Derecho de las leyes vigentes", por lo que una sociedad democrática tendría que "asumirlo". "Lo que no sería normal es que este proceso siguiese adelante y que no se aplicara la ley a la banda terrorista Batasuna-ETA y que esos delitos se queden impunes", ha añadido.
Con respecto al juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, considera que está teniendo "un posicionamiento neutral", ya que, a juicio de Alcaraz, "está aplicando las leyes ajeno a lo que es el proceso negociador de la banda terrorista ETA con el Gobierno y las presiones políticas que está recibiendo". En este sentido, ha pedido que el resto de jueces de la Audiencia siga el ejemplo de Grande-Marlaska y "no se deje embaucar por la política".
Precio por la paz
Por su parte, el miembro del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Covite, Javier Urkizu aseguró hoy que la paz "no puede tener precio político ni penal" porque de lo contrario sería sólo "un apañito" que "no funcionaría". Urkizu ha hecho estas afirmaciones durante la entrega en San Sebastián del V Premio Internacional Covite, concedido al director de cine Iñaki Arteta por este colectivo de víctimas, en reconocimiento a "su permanente compromiso en ayudar a mantener viva la memoria de las víctimas del terrorismo".
Durante su intervención, Javier Urkizu ha agradecido a Arteta la labor que ha desarrollado para dar a conocer el sufrimiento de las víctimas, al tiempo que ha rechazado la posibilidad de una paz en el País Vasco conseguida a cambio de concesiones políticas o penales porque "cuando no se ponen límites a lo intolerable" se termina "pagando un altísimo precio".
El miembro de Covite ha descartado también una solución al problema de la violencia en la que se produzca un "empate" sin "vencedores y vencidos" porque "la propia naturaleza de los hechos marca que necesariamente" los habrá, si bien la "cuestión" consiste en determinar "quienes estarán al final" del proceso "en cada posición". Ha criticado además a los Gobiernos vascos "de los últimos 30 años" pues, aunque les "correspondía liderar la lucha contra la barbarie", han tenido una "amplia colección de infames comportamientos" hacia las víctimas, adoptando en algunas ocasiones "medidas innecesariamente humillantes, crueles y ofensivas" hacia los afectados por el terrorismo.