El Correo Digital
Sábado, 27 de mayo de 2006
 Webmail     Alertas    Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

MÁS DEPORTE
 
EDICIÓN IMPRESA
 
Resulta complicado poner límites a la progresión de Rafa Nadal. A sus 19 años -cumplirá 20 el próximo 3 de junio-, es un talento en plena y constante ebullición. No deja de sorprender, de crecer, de mejorar con cada raquetazo. El año pasado nadie se atrevía a cuestionar la supremacía del suizo Roger Federer en el panorama internacional, pero este joven manacorí se ha encargado de remover los cimientos del tenis mundial en unos pocos meses. Su infinita capacidad de lucha, su físico portentoso y su prodigiosa ambición le sitúan como uno de esos tenistas llamados a inscribir su nombre en las primeras páginas del libro sagrado de este deporte. De hecho, sólo unos pocos elegidos pueden presumir de haber ganado Roland Garros -el segundo Grand Slam de la temporada- en su primera participación o de haber derrotado a Federer, un jugador con una facilidad insultante para jugar al tenis, en cinco de las seis veces en las que se han visto las caras.
 
 

Vocento