Vivir y experimentar el mundo y la cultura del vino, pero no de una forma pasiva. Para ello, habrá un edificio destinado a pinacoteca que no será un museo tradicional con objetos, sino que acercará el vino a los visitantes desde las emociones y los sentidos, pero también con una intención didáctica y divulgativa.
Por otra parte, el área de información del Destino Rioja incluirá un amplio espacio de recepción, información turística, vinoteca, tienda, o una gran sala de exposiciones que incorpora una «nueva e innovadora exposición permanente audiovisual en la que se propondrá un acercamiento al mundo del vino desde sus aspectos geográficos», según los organizadores.
Además, concebido para el sector vitivinícola (el Consejo Regulador, las bodegas...), se creará un espacio del conocimiento, para «difundir el lenguaje del vino» y para fomentar el interés del visitante interesado en profundizar o conocer más el Rioja y sus variedades. Incluye sala de catas y gastronomía, aulas, biblioteca especializada y salón de actos.
El centro contará también con un área de degustación gastronómica y un restaurante de alta cocina abierto al parque y al pantano de La Grajera. En cuanto a la zona de relajación, el centro contará con un pequeño hotel de 15 habitaciones con instalaciones de «spa-vinoterapia» para complementar la oferta de turismo enológico.