El PSOE exigió ayer que todas las plusvalías que se van a generar por las 600 plazas más de garaje en Gran Vía, sirvan también para reducir el precio de las plazas. Además indicó que «todos los despropósitos» que están ocurriendo con este aparcamiento «tienen que ver con la presencia en la dirección de la obra del marido de la coordinadora general de urbanismo del Ayuntamiento».
Los socialistas señalaron a través de un comunicado que «hoy (por ayer) hemos tenido conocimiento, aunque los rumores hace una semana que circulaban ya por la ciudad, de que se va a ampliar en una planta el aparcamiento de Gran Vía, entre Chile y República Argentina, con lo cual habría 600 plazas más contando ya la modificación que estos días el PSOE ha anunciado que se va a hacer en un colector».
«En Gran Vía», señala, «ésta es la cuarta modificación del proyecto, que va a aportar 600 plazas más de aparcamiento, que son buenas para la ciudad, pero no hay que olvidar la forma en la que están realizándose, con un «absoluto desprecio al estado de derecho, y especialmente generando unos beneficios para la empresa concesionaria y su entorno nada desdeñables».
En el pliego de condiciones que rige este aparcamiento, afirma el PSOE «se prohibía a las empresas concursantes plantear más de dos plantas de aparcamiento. A ver como explica ahora porqué se da una planta más...»
Los socialistas indican que en los próximos días se va a empezar a realizar el muro pantalla en este aparcamiento, que se hará de tres plantas «sin mediar proyecto ni aprobación de proyecto alguno», ya que a fecha de hoy la empresa «no ha presentado ningún proyecto para ampliar el aparcamiento».
La empresa puede generar por la venta de estas nuevas plazas casi 15 millones de euros, teniendo en cuenta que hay que descontar el coste de las nuevas plazas y la aportación municipal al aparcamiento, que era de poco más de 3 millones, «está claro que las plusvalías que se generan exigen una total transparencia y claridad en el equilibrio económico del contrato, es decir, que el beneficio empresarial debe ser el justo, sabiendo que con esta ampliación el mismo aumenta un tercio al menos».
Por tanto el Partido Socialista exige que «todas las plusvalías que no vayan dirigidas a la urbanización, se dirijan a reducir el precio de la plaza a los ciudadanos».
Los socialistas «no creen que esta haya sido una ocurrencia del Ayuntamiento sino una petición interesada de la empresa», ante lo que lo que dijeron que toda esta situación de confusión, «en la que uno no sabe cuando empieza lo privado y cuando acaba lo público, se debe una vez más, y es absolutamente bochornoso y no tiene ética alguna, a que el proyecto y la dirección de la obra la lleva el marido (que por cierto verá aumentados sus emolumentos por la dirección de obra de manera considerable) de la Coordinadora de Urbanismo del Ayuntamiento, mano derecha de Revuelta».
El equipo de Gobierno del Ayuntamiento lamenta que el PSOE se oponga a la ampliación de 600 plazas «para satisfacer la demanda ciudadana -más de 2.500 solicitudes para una oferta de 776 plazas-» y reitera que el precio será el 70 por ciento del precio de mercado y que «todo el beneficio que se derive de la diferencia del precio de venta de plazas y de construcción del parking revertirá en la ciudad y no en la empresa adjudicataria».