El Correo Digital
Sábado, 27 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
SOCIEDAD
SOCIEDAD
Localizan en Formentera el ser vivo más grande del mundo, un alga posidonia
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Un estudio ha determinado la existencia en Formentera del ser vivo que podría ser el más grande del mundo, una posidonia de 8 kilómetros de extensión cuyas diversas plantas provienen de la misma semilla o mismo individuo genético. Así lo han determinado los científicos que desarrollan el proyecto 'Conservación de praderas submarinas', patrocinado por la Fundación BBVA y en la que participan el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea) y diversas universidades internacionales.

Este informe, según explicó ayer el investigador del Imedea Carlos Duarte, ha mostrado la vulnerabilidad de las praderas marinas, en especial la posidonia, a las prácticas locales, como el turismo o la pesca, y a motivos globales como el calentamiento del planeta. Esto supone que las pradera marinas desaparecen a un ritmo de entre un 1% y un 2% al año, índice que asciende al 5% en el mar Mediterráneo, donde Baleares tiene el 5% de la posidonia existente. Así, en Formentera se ha encontrado este ejemplar de 8 kilómetros de largo, que tiene más de 100.000 años de edad y está situada en Illestas Es Pujols. Además, entre la isla e Ibiza se encuentra la pradera continua más grande de posidonia del Mediterráneo, de unos 700 kilómetros cuadrados.

Las más longevas

Mediante marcadores genéticos se ha podido determinar la existencia de estas praderas, así como otras de un kilómetro de longitud que se han localizado en Campello (Alicante), Chipre (Grecia) y Sicilia (Italia).

Además, el proyecto ha determinado el importante papel que juegan las praderas marinas en la conservación de los ecosistemas (contienen hasta 400 especies de organismos vivos) y la regeneración de playas. Crecen hasta 40 metros de profundidad en el mar y son las plantas más longevas del planeta. Algunas tienen más de 100.000 años de antigüedad, lo que dificulta su regeneración porque requieren de mucho tiempo para crecer.



Vocento