Durante toda la mañana, numerosos autobuses repletos de euskaltzales procedentes de distintos puntos de Euskadi recalaron en esta localidad, en la que al medio día se formaron también pequeños atascos en la carretera que une Elorrio y Durango. Según ha informado una portavoz de la organización de esta festividad -promovida por la Ikastola Txintxirri de Elorrio-, las actividades deportivas de riesgo para los jóvenes se revelaron como "un éxito" desde primera hora.
Numerosos adolescentes hicieron cola para tomar parte en los ejercicios de jumping, rocódromo o tirolina, entre otros a pesar de que, previamente y como novedad de esta edición, habían de someterse a una prueba de alcoholemia. También algunos talleres, como el de txalaparta, registraron colas pocas horas después de la apertura del circuito, lo que reforzó el objetivo de la organización de hacer de este Ibilaldia una fiesta participativa.
Al mediodía, representantes de la organización del Ibilaldia entregaron el testigo de la próxima edición de esta festividad al director de la Ikastola Zubizaharra de Balmaseda, municipio que en 2007 acogerá esta celebración. En el mismo acto celebrado en el teatro Arriola de Elorrio, la Federación de Ikastolas de Vizcaya rindió un homenaje a montañeros y grupos de montaña vizcaínos, por la importancia que ejerce este colectivo para "descubrir y comprender los entresijos de Euskal Herria".
Acto de apertura
El acto de apertura, que tuvo lugar en la Ikastola Txintxirri de Elorrio, contó con la asistencia de la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, así como algunos de los máximos representantes de EA y la ilegalizada Batasuna, como Unai Ziarreta y Jone Gorizelaia, respectivamente, el ex lehendakari José Antonio Ardanza, responsables de Aralar y concejales socialistas de la zona.
Durante el acto inaugural, el alcalde de Elorrio, Agustin Asua, recordó que la celebración del Ibilaldia coincide con el 650 aniversario de la fundación de esta villa vizcaína y apuntó que el euskera es la "herramienta más importante que nos une a los euskaldunes". El consejero de Educación, Tontxu Campos, afirmó que han transcurrido 28 años desde la celebración en Getxo del primer Ibilaldia y, tras apuntar que durante el pasado siglo se perdieron en todo el mundo numerosas lenguas, llamó a continuar trabajando en favor del euskera y para preservar la identidad vasca.
La diputada foral vizcaína de Cultura, Belén Greaves, destacó la importancia de que los niños aprendan euskera y dijo que su normalización requiere del esfuerzo de "todos". Andrés Urrutia, presidente de Euskaltzaindia, incidió en el potencial del euskera para unir a los vascos, una idea que también resaltó el presidente de la Federación de Ikastolas de Vizcaya, José Luis Aurtenetxe, quien añadió que la educación es el bien más preciado que unos padres pueden legar a sus hijos.