El Centro de Recuperación de Residuos Sólidos de Miranda, más conocido como punto limpio,sobresale por albergar una línea muy novedosa. En sus instalaciones se pueden dejar los restos que quedan tras la poda doméstica. Se trata de un material no contaminante que permite su reciclado posterior como abono para jardines y zonas verdes.
El deposito de este material, junto con los residuos de madera, ha sido el que más ha crecido en los últimos años. De forma espectacular, incluso. Y es que pasó de recibir cerca de 11.000 kilos en 2003 hasta los más de 100.000 que se contabilizaron en en el año siguiente. Para el responsable de Medio Ambiente, Gustavo Modino, se puede achacar al aumento de concienciación de la gestión ciudadana sobre este tipo de residuos orgánicos en la ciudad.
Más doméstico
De todas las maneras, este año se ha puesto en marcha, y con éxito, diversas actividades para impulsar el reciclado doméstico en huertas y jardines. Modino recuerda que se empezó con campañas divulgativas y que más tarde se tradujo en tareas prácticas. El pasado mes de mayo se desarrollaron dos talleres sobre esta materia que despertaron la curiosidad de muchos mirandeses ya que «las inscripciones superaron las previstas».
Para Modino es una manera de reforzar el respeto al medio ambiente. También de que se vayan familiarizando con que ese tipo de residuos puede tener un destino más cercano. Que le puedan recuperar y reutilizar en sus propios hogares. Se refiriere, eso sía, a aquellos que residen en casas con jardín o son propietarios de huertas.