El presidente de CiU, Artur Mas, pidió ayer que el referéndum del Estatuto catalán del 18 de junio no se convierta en un castigo al Gobierno de Pasqual Maragall, sino en un triunfo del nuevo autogobierno. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, correspondió a la formación nacionalista al defender su etapa al frente de la Generalitat y ensalzar la figura de Duran i Lleida. Frente al apoyo expreso de ambos partidos al texto estatutario, el presidente del PP, Josep Piqué, afirmó que sus «ventajas» son «cargarse el tripartito, la legislatura y al presidente».
Artur Mas manifestó en la reunión del Consejo Nacional de su partido (CDC) en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), que en la consulta popular no debería haber ni una sola papeleta de castigo al tripartito, «porque este voto ya vendrá en otoño» con motivo de las elecciones autonómicas. El dirigente nacionalista matizó que «el 18 de junio no se juega el futuro de una persona o de una forma de gobierno; se juega el futuro de Cataluña». Por lo tanto, señaló que «si se confundiera lo que se juegan los ciudadanos en el referéndum, se añadiría otra hipoteca» al futuro político de Cataluña.
«ERC apostaba por el sí»
Mas puso el acento en la necesidad de diferenciar los llamamientos al 'no' al Estatuto que hacen PP y ERC, aunque aseguró que ambos «perjudican los intereses de Cataluña. Sobre el 'no' de los republicanos, opinó que ERC «no sabe ni ella qué quiere», porque «hace poco estaba por el 'sí', y nos empujaba para que no pusiéramos problemas» a la reforma.
Al mismo tiempo que hablaba Artur Mas, el ministro de Interior hacía una encendida defensa de la etapa de CiU en la Generalitat y ensalzaba la figura del 'número dos' de la federación nacionalista, Josep Antoni Duran i Lleida. En el seno de CiU, Duran i Lleida representa la corriente más proclive a participar en el Gobierno central. «Tras dos meses de ministro de Interior, añoro la política catalana», manifestó Pérez Rubalcaba en la XXII Reunión del Círculo de Economía que se celebró en Sitges.
El presidente de la Generalitat, por su parte, subrayó que no tiene «derecho» a decidir si opta a la reelección sin tener en cuenta a los que le han ayudado, a su partido y a la plataforma Cívica Ciutadans pel Canvi, que ayer celebró su VII convención. «Sois vosotros los que me habéis hecho hacer lo que he hecho y os lo debo, por lo tanto os escucho y, pasado el referéndum, decidiremos», aseguró Pasqual Maragall. En su opinión, «hay personas que lo pueden hacer igual o mejor que yo» y dio prioridad absoluta a la consulta ciudadana sobre el Estatuto.