Para entender su papel de «referente» en el socialismo vasco, hay que remontarse a la primavera de 2002. Hasta ese momento, Eguiguren era el líder del PSE-EE en Guipúzcoa y representante de la corriente más vasquista. Unas tesis que chocaban con los planteamientos defendidos por Nicolás Redondo Terreros, más proclive a un entendimiento con el PP para desbancar al nacionalismo. Sin embargo, los resultados electorales de 2001 no fueron los esperados y, a finales de ese mismo año, Redondo dimitió. Al congreso extraordinario celebrado en marzo de 2002 llegaron dos candidaturas: la de Carlos Totorika, afín al ex secretario general, y la de Patxi López, quien obtuvo el triunfo gracias al denominado 'Pacto de San Marcos', suscrito entre las direcciones de Vizcaya y Guipúzcoa. López se quedó con la secretaría general y Eguiguren con la presidencia.
Pero quienes le conocen de cerca también afirman que los últimos años han sido especialmente duros. Situado en el centro de las críticas por sus conversaciones con la izquierda abertzale, el dirigente socialista ha atravesado épocas en las que «no estaba muy seguro de que todo llegara a buen puerto, de que se trataba de un esfuerzo baldío». Sin embargo, los reproches provenientes del exterior se han convertido en un «cierre de filas» por parte de la militancia socialista.
Nacido en la localidad guipuzcoana de Aizarna en 1954 -este viernes cumple 52 años-, casado y con tres hijos, Eguiguren ha conseguido trasladar el respeto y el «cariño» que siempre le han tenido sus compañeros en Guipúzcoa al resto del partido, aunque en algunos sectores su nombre sigue provocando bastantes recelos y sus planteamientos no son aceptados al 100% por toda la militancia. Desde el PSE se reconoce que, durante muchos años, resultaba casi un desconocido para los militantes de Álava y Vizcaya, debido, en gran medida, a su «carácter introvertido».
En estos años, Eguiguren ha optado por huir esporadicamente a Extremadura para refugiarse de las polémicas, acompañado de su hija María, convertida en su confidente y a quien le dedica uno de sus libros.