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Domingo, 28 de mayo de 2006
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SOCIEDAD
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Una insuficiencia hepática agrava el estado de Rocío Jurado
La artista entró ayer en «una de las etapas más críticas» desde que volvió de Houston, según su médico
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Rocío Jurado sufrió ayer un «empeoramiento» en su estado de salud, según reconoció anoche su médico personal, Alejandro Domingo. Familiares y allegados de la artista se fueron acercando durante toda la noche a la residencia que la cantante posee en la urbanización madrileña de La Moraleja con rostros de honda preocupación y vestidos de oscuro, lo que alimentó aún más las sospechas sobre la situación de la paciente, que lucha desde hace dos años contra un cáncer de páncreas.

El doctor Domingo llegó alrededor de las once de la noche al domicilio de la artista. Era la segunda vez que lo hacía en la jornada de ayer, y reconocía a la multitud de periodistas congregados ante el inmueble que su presencia «a estas horas, no es rutinaria». El facultativo reconocía que Rocío Jurado había «empeorado» en su estado de salud, y que sufría «algunos» momentos de «inconsciencia».

En su primera visita, alrededor de las seis de la tarde, Alejandro Domingo confirmó que la chipionera «sufre una insuficiencia hepática grave y preocupante», y que se encuentra en «una de las etapas más críticas» de su enfermedad desde que regresara de Houston. Una UVI móvil se desplazó, de hecho, hasta la residencia de Rocío Jurado y permaneció allí cerca de una hora. Pasada la medianoche abandonó, vacía, el lugar.

«Está muy mal»

Poco después de que el médico accediera a Villa Jurado, llegó también el hermano y agente artístico de la folclórica, Amador Mohedano, que ejerce habitualmente como portavoz de la familia. Acompañado de su esposa y de uno de los sobrinos de la artista, entró en la casa con cara de procupación y sin detenerse a hacer declaraciones. Rosario Mohedano, hija de Amador, llegó sobre las doce de la noche, y tras ella, una hermana del marido de la cantante, José Ortega Cano. «Está mal, muy mal», admitió la mujer a la prensa.



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