Recursos económicos: España es el país de la Unión Europea que menos dinero dedica a potenciar las familias. Por cada euro que invierte el Gobierno español en políticas para favorecer a las familias, el resto de países europeos aporta cinco. Por ejemplo, un matrimonio español necesitaría tener once hijos y ganar 9.000 euros al año para tener las mismas prestaciones que una pareja alemana con dos hijos, sea cual sea su nivel de ingresos.
Modelo de familia: ha aumentado el número de familias monoparentales. 105.000 mujeres sin pareja viven solas con sus hijos.
Aumento de la esperanza de vida: las mujeres españolas tienen una esperanza de vida de 83 años, frente a 75 de los hombres. En 1900, la esperanza media de vida de un varón no llegaba a los 35. Los octogenarios -como grupo asentado- son un 'invento' del último cuarto de siglo.
Reducción de la mortalidad infantil: a principios de siglo, de cada mil recién nacidos, 186 morían antes de un año. Actualmente, fallecen cinco de cada mil.
Duración de los matrimonios: los matrimonios celebrados antes de 1970 duraban una media de 22 años; ahora, el 50% de las parejas se separa en la primera década.
Baja la natalidad: la tasa de natalidad (1,26 hijos por mujer) es la más baja del mundo junto con las de Japón e Italia. Para garantizar el reemplazo generacional haría falta una media de 2,1 hijos.
Maternidad: más de un tercio de las mujeres esperan a cumplir la treintena para ser madres. Hace 30 años, las primerizas que superaban esta edad sólo eran el 11%. La media de edad para tener el primer bebé es de 29,18 años.
Conciliación familiar y laboral: cerca de más de millón y medio de españolas compaginan tareas domésticas y jornada laboral. Las mujeres que más hijos tienen son las amas de casa (1,52 hijos), y las que menos, las paradas (0,81).