Las cuatro acusaciones representadas por la Fiscalía, la familia de la víctima, la asociación Clara Campoamor y el Ayuntamiento de Barakaldo solicitan penas que oscilan entre los 10 y los 24 años de cárcel para el hombre acusado de matar a golpes a su compañera sentimental en la vivienda que compartían en las torres de San Vicente de la localidad fabril, según las calificaciones provisionales de las partes a las que ha tenido acceso este periódico.
El fiscal califica los hechos, ocurridos el día 11 de octubre de 2005 en la calle San Bartolomé, de homicidio y reclama 10 años de prisión para F.E.M., de 41 años, pareja de la víctima durante seis años. Según su relato, aquella noche ambos entablaron una discusión en el domicilio, en el trascurso de la cual el hombre propinó diversos golpes, algunos en la cabeza, a Ana Isabel hasta hacerla caer al suelo.
F.E.M. se fue a trabajar y cuando regresó, alrededor de las tres y media del día siguiente, «descubrió el cuerpo de la mujer en el mismo estado en que lo dejó». Entonces, según el Ministerio público, llamó a los servicios de urgencia y a la DYA. Según la autopsia, la agresión fue «causante directa e inmediata de la muerte».
Asesinato
El resto de las acusaciones consideran que se trató de un asesinato. Así, el abogado de los padres y hermanas de Ana Isabel solicita 17 años y medio de cárcel e indemnizaciones de 180.000 euros para la familia. En sus conclusiones provisionales, el letrado apunta que el procesado «golpeaba, insultaba y vejaba habitualmente» a su compañera, según él mismo confesó, por motivos como «haber dejado el puchero olvidado al fuego». La víctima, que sufría alcoholismo, había presentado contra él varias denuncias por agresión, la primera en julio de 2000, aunque después las retiró.
El informe forense reveló que el cadáver presentaba restos de señales físicas provocadas en los últimos siete días y que Ana Isabel falleció entre las diez de la noche y las dos de la madrugada. Los golpes que causaron la muerte por una «hemorragia subdural aguda» en el cerebro, fueron asestados con «los puños cerrados», según la Asociación Clara Campoamor, que pide 24 años, al estimar que en el caso existe también un delito de «violencia doméstica habitual», de la que fueron testigos vecinos, una asociación de mujeres y los servicios sociales de base del Ayuntamiento de Barakaldo. El acusado telefoneó al 112 a las 15.38 horas del día 12 de octubre, y dijo: «Para mí, está muerta». Fue entonces cuando según las acusaciones colocó a la mujer en el sofá, la tapó con una manta y le limpió la sangre de la cara. Sin embargo, no se descubrió que hubiera indicios de violencia en el cuerpo hasta horas después.
El Consistorio baracaldés, la acción popular, por su parte, observa varias agravantes, como la «indefensión de la víctima», el parentesco, y la reincidencia en el maltrato. Por ello, eleva su petición de condena a 24 años, además de la privación de residir en el mismo lugar que la familia de Ana Isabel, o acercarse o comunicarse con ella en el plazo de 30 años.