Representa como nadie los valores que siempre han caracterizado al Eibar, humildad, entrega y coraje, algo que a juicio de Oscar Artetxe le ha faltado esta temporada al equipo azulgrana, ya descendido a Segunda B. Perteneció a la familia armera 11 campañas y pese a jugar 8 campañas menos que el mítico José Ignacio Garmendia, ostenta el récord de ser el jugador del equipo eibarrés que más partidos ha disputado en Segunda A. El eibarrés, que nunca leía periódicos deportivos ni se preocupaba demasiado, tampoco sabía que había llegado a jugar 32.157 minutos en 379 encuentros de Liga de azulgrana. «Cuando estás ahí no te das cuenta y cuando salen estos datos resultan llamativos». Desde que se retiró al final de la temporada 2000-01 se le ha recordado en muchas ocasiones, pero nunca se le ha añorado tanto como en este aciaga campañá.
«La verdad es que esta temporada hemos disfrutado poquito del fútbol. Es una pena que con todo lo que ha trabajado mucha gente por mantenernos en esta categoría la tengamos que perder así, pero hay que seguir trabajando para intentar recuperarla», lamenta el jugador del barrio de Amaña, quien sabía que este duro momento tenía que llegar algún día. «No queríamos afrontarlo, pero sabíamos que algún día íbamos a bajar. Renovando 15 o más jugadores a la vez lo lógico es que alguna vez no aciertes, y ha tocado esta campaña, que por una cosa o por otra no se ha acertado y nos vamos para abajo».
Se perdió la humildad
Los logros de la temporada anterior (2004-05), en la que se rozó el ascenso, tienen mucho que ver en ello, especialmente porque se perdió la humildad. «Suele pasar que haces una gran temporada y en la siguiente estás con el agua al cuello. Este año, a priori, según los fichajes parecía que el Eibar se iba a comer el mundo o que por lo menos no iba a tener problemas para mantenerse. Es la campaña que más futbolistas que han jugado en Primera ha tenido, pero al principio el entrenador soltó lo que nunca se había oído en el Eibar -habló de ascenso- y, todo eso pesa mucho».
Ha faltado el caracter luchador que siempre ha caracterizado a este equipo y que le ha permitido luchar 18 campañas contra equipos más poderodos. «No sé quién ha fichado esos jugadores. Si el primer entrenador -el equipo ha tenido tres- o quién. Pero sí se ha visto que la gente no tenía el carácter que el Eibar ha tenido siempre. Ha sido completamente diferente y creo que esa ha sido una de las claves de esta mala temporada. El éxito del Eibar al final de temporada era mantenerse, porque cuando no éramos ni la mitad que el rival, corríamos tres o cuatro veces más que el otro. Esta vez no ha sido así y hemos bajado. Por mucha técnica que tengas, si no corres no logras nada El Barcelonaa hace un fútbol impresionante, pero sus hombres corren y trabajan como diablos, Si físicamente no hubieran estado bien no habrían obtenido esos resultados. Al público le puedes engañar tres o cuatro partidos. Pero cuando ves que en tantos partidos no hay ese 'punch', que no se 'muerde' al contrario, al final se ve que no es cuestión de Ipurúa».
Es anormal que el Eibar haya sufrido 11 derrotas en Ipurúa. «Resulta raro. Perder los partidos es tan difícil como ganarlos. El Eibar siempre ha sido el 'rey del empate', porque era muy difícil meternos gol, aunque también nos costaba muchísimo meter».
Tiene claro que el primer objetivo para la próxima temporada es segurar la permanencia en Segunda B y luego ya se luchará por el ascenso. «Esta campaña se cometido un error, que ha sido decir que se iba a subir. Se ha vendido esa moto a todo el mundo, hasta a los jugadores. La moto que hay que vender es que vamos a hacer equipo para Segunda B, competitivo. Primero hay que asegurar la permanencia y luego si se puede intentar el ascenso».