La afición rojilla vivió este fin de semana su gran fiesta. Después de años animando al equipo, viajando a rincones remotos de la geografía española y aguantando un frío o un calor insoportable en algunos campos, los peñistas decidieron dedicarse unas horas en las que ellos mismos fueran los protagonistas. Tute, mus y fútbol siete fueron las competiciones escogidas para hacer que los aficionados saborearan unos momentos en los que la atención sólo era para ellos.
Calzados con las botas y con equipos a veces improvisados, ocho equipos de fútbol integrados por periodistas, peñistas, veteranos y directivos del Mirandés demostraron su dotes sobre el terreno de juego. La final no defraudó a nadie y en la pugna entre directivos y veteranos fueron los primeros los que se impusieron por 0 goles a 2. El jabato ya está en las vitrinas del club.
Eso sí, lo mejor de estos encuentros no fue el juego sino las ganas de todos por participar de forma activa en la fiesta. Niños, mayores e incluso hasta las chicas demostraron que este deporte que a todos les une no entiende ni de edad ni de sexo.
De hecho, 'Rojillos de Aquende', se presentaron con Lis Pérez, una niña de trece años que dio muestras de calidad en el terreno de juego.
Pero si algo fue capaz de congregar a la parroquia rojilla fue la baraja con casi cuarenta parejas. La Asociación de Veteranos se impuso en la final de mus a La Karaba mientras que en tute Los rojillos de Aquende, pareja formada por dos mujeres, se deshacía en la final de Nuevo Anduva.
La fiesta acabó con una gran comida de hermandad de 250 rojillos y, como no podía ser de otro modo, animando en Anduva.