El Correo Digital
Lunes, 29 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
EDITORIAL
Pésimo perfil ambiental
El informe 'Perfil Ambiental de España 2005', presentado por el Gobierno, no puede ser más preocupante y elocuente sobre la pobre calidad del medioambiente de España. El documento analiza más de setenta indicadores que describen el estado del medioambiente, los recursos naturales y las repercusiones ambientales de los principales sectores productivos españoles. Y la conclusión es que España se desliza peligrosamente por la pendiente de la insostenibilidad. La urbanización descontrolada, impulsada por el 'boom' urbanístico, especialmente en la zona litoral, amenaza uno de los más preciados recursos: la costa mediterránea. La superficie urbanizada en la franja costera, que en cuatro ciudades -Málaga, Barcelona, Alicante y Melilla- ya supera el 50%, sigue creciendo a un ritmo realmente vertiginoso y haciendo oídos sordos a las advertencias de los expertos sobre la endémica falta de recursos hídricos y su imposibilidad de solución en un futuro cercano. A su vez, el volumen de la producción de residuos sigue creciendo -superó por primera vez la barrera de 500 kilos por habitante y año- y las políticas de minimización y reducción de su generación se han mostrado claramente ineficaces, por no decir inútiles. El reciclado y reutilización de los residuos es una necesidad que no avanza al ritmo necesario para contrarrestar la demanda creciente de los consumidores. Y en cuanto al Protocolo de Kioto, el incumplimiento de los objetivos es alarmante, especialmente por el aumento de emisiones producidas por el sector del transporte.

El hecho de que los consumos de agua y energía crezcan por encima del PIB es, en términos de 'ecoeficiencia', el peor síntoma de la insostenibilidad del modelo de crecimiento español y va a hacer falta un gran esfuerzo de la sociedad para reorientar el desarrollo y conseguir que éste sea soportable. La protección del medio ambiente, la gestión de los recursos naturales y la corrección de los impactos de los sectores económicos son asignaturas pendientes, pero es insoslayable superarlas si se quiere garantizar el bienestar de las generaciones futuras y legarles un medioambiente digno. Este enorme esfuerzo debe ser asumido de forma conjunta por administraciones, industrias y ciudadanos cuando aún es posible invertir la tendencia. Porque cuando se habla de insostenibilidad de un modelo, se anuncia la imposibilidad de su supervivencia.



Vocento