Identificada ya la Garganta Profunda decisiva para la cobertura periodística del escándalo Watergate, se puede argumentar que el otro gran misterio pendiente de solución en la historia contemporánea de Estados Unidos es el paradero de Jimmy Hoffa, el líder sindical de los camioneros cuya épica singladura de pulsos laborales, broncas políticas, problemas judiciales y corruptelas con la Mafia terminó abruptamente en la tarde del 30 de julio de 1975, cuando tras realizar una última llamada telefónica a su mujer desapareció del aparcamiento del restaurante Manchus Red Fox, situado a las afueras de Detroit.
Dentro de los recurrentes esfuerzos para encontrar los restos de Jimmy Hoffa, declarado oficialmente muerto en 1982, decenas de agentes del FBI con perros entrenados y sofisticados radares llevan desde la semana pasada rebuscando y excavando en una zona rural de Michigan, no muy lejos de donde hace ya más de tres décadas Hoffa se esfumó sin dejar rastro. Las autoridades federales se han concentrado en la granja irónicamente llamada Sueños ocultos, situada en la tranquila localidad de Milford y, en su momento, propiedad de un protegido de Hoffa, Rolland McMaster, ahora un anciano de 92 años.
Con ayuda de una potente excavadora, los investigadores han destruido en cuestión de horas un establo rojo de 437 metros cuadrados. Para proceder, inmediatamente después, a picar y remover los cimientos del recinto ecuestre. No sin antes haberse comprometido a reconstruirle todo lo derruido al actual dueño de la granja, que podría haber servido como clandestina tumba al carismático líder sindicalista. Su hijo -James P.- se hizo en 1999 con la presidencia de la misma organización de 'teamsters' liderada por Hoffa entre 1957 y 1971.
El FBI ha insistido en que esta vez existen fundadas esperanzas para cerrar definitivamente el caso. Operando bajo la hipótesis de que Hoffa fue eliminado justo cuando intentaba reunirse con dos conocidos miembros de la Mafia para comunicarles su intención de disputar el liderazgo del sindicato de camioneros a su sucesor, Frank Fitzsimmons. Sin importarle la prohibición temporal de participar en ese tipo de actividades tras haber sido sentenciado en 1967 a trece años de cárcel por fraude y soborno. Condena acortada por un perdón firmado por el presidente Richard Nixon en 1971.
Se supone que Cosa Nostra no estaba nada interesada en el retorno de Hoffa. Quien no siempre se había mostrado dispuesto a colaborador en aventuras financieras como el préstamo de dinero procedente del fondo de pensiones de un sindicato con dos millones de afiliados para financiar la construcción de casinos en Las Vegas. La lista de sospechosos barajada por el FBI, la mayoría ya muertos, se lee como el guión del 'El Padrino', al incluir nombres como Anthony Provenzano, Anthony Giacalone y los hermanos Salvatore y Gabriel Briguglio. Pero de hecho, nadie ha llegado nunca a ser acusado formalmente del supuesto asesinato de Jimmy Hoffa, cuya épica biografía fue llevada en 1992 a la gran pantalla por Jack Nicholson.
Soplos y pistas
En las últimas décadas, a partir de continuos soplos y pistas, el FBI ha venido acumulando una frustrante experiencia rastreando los restos del líder sindicalista. La penúltima búsqueda en mayo del año pasado supuso arrancar los suelos de una casa en Detroit sin encontrarse nada sospechoso. En esta ocasión, se estaría actuando ante el testimonio ofrecido por un enfermo y anciano preso, Donovan Wells, que insiste en que el día después de la desaparición de Jimmy Hoffa pudo observar cómo dos tipos abrían una gran fosa en la granja junto a lo que parecía una alfombra enrollada.
Mientras los agentes federales siguen rebuscando en Milford diversos negocios locales, no han dudado en capitalizar esta casi folklórica historia con una generosa dosis de mórbido humor. Desde la venta de camisetas que declaran a este pueblo de Michigan como «ideal para reunirse con los amigos y enterrar a los enemigos» hasta el plato especial de trece dólares ofrecido por el restaurante Lu & Ruby's: la ensalada Hoffa, que contiene un troceado filete de vacuno completamente cubierto por vegetales, champiñones y flores comestibles.