El Correo Digital
Lunes, 29 de mayo de 2006
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LA RIOJA
LA RIOJA
Una unión entre dos mundos
Más de 2.300 riojanos colaboran con el apadrinamiento de niños a través de la Fundación Intervida, una fórmula que apoya el desarrollo de los pequeños y de sus comunidades
Aunque el apadrinamiento de niños en situaciones de dificultad no es algo nuevo, sino que lleva funcionando ya varias decenas de años, hoy por hoy continúa siendo una de las fórmulas más activas a la hora de participar en la cooperación internacional y en el desarrollo de los países y, sobre todo, de las personas del denominado tercer mundo.

El número de padrinos no deja de aumentar como así atestiguan la existencia y crecimiento de varias Organizaciones no Gubernamentales de Cooperación al Desarrollo (ONGD), dedicadas casi en exclusividad a la búsqueda de familias con vocación de ayudar y a la realización de proyectos que canalicen el esfuerzo.

Éste es el caso de la Fundación Intervida, una ONGD que desde sus primeros pasos en el año 1995 ha visto incrementado su ámbito de trabajo y su número de colaboradores. Cuando empezaron eran 10.000; sin embargo, ya sólo durante el año pasado se les unieron 4.425 familias más, hasta alcanzar los 345.986 socios, de los cuales, algo más de 2.300 residen en La Rioja. Una pequeña gota de agua dentro del panorama nacional, pero que supone casi el 1% de la población total de la Comunidad Autónoma.

Entre todos estos socios se encuentra María Olimpia Rodríguez, o Mariola, como la llaman, una logroñesa de adopción, salvadoreña de origen y casada con un riojano, «de pura cepa», asegura ella, hace ya 29 años. Sólo han pasado cuatro años desde que decidió asentarse en La Rioja junto a su familia, compuesta por su marido y sus cuatro hijos. Y de esos años, han trascurrido dos desde que es la madrina de otra pequeña salvadoreña.

A Mariola le atrajo un programa de televisión en el que se pedían padrinos, un maratón televisivo que pasaría desapercibido para muchos pero que para ella se convertiría en una manera de colaborar. «Como vengo de un país tan pobre como El Salvador, pensé que ésta era la oportunidad de ayudar», recuerda.

Un país del que acaba de regresar, asegura, «muy confundida», por su situación económica; y en El Salvador ha podido conocer a su ahijada, convirtiéndose así en parte de entre los 150 y 180 padrinos que cada año deciden visitar al niño del que se han convertido en una ayuda y en ciertas ocasiones un importante amigo que vive lejos de ellos. Son viajes que se convierten, además, en la forma más efectiva de conocer lo que la fundación realiza con su cooperación económica 'in situ'.

En comunidad

Ellos, los niños, también saben de sus padrinos. Viven en Bolivia, Ecuador, Perú, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Mali, o todavía más lejos, en India Bangladesh o Filipinas, países donde su extrema vulnerabilidad les convierte en potenciales víctimas del subdesarrollo.

Todos cursan estudios de Primaria en las escuelas con las que trabaja Intervida en los países del Sur y, según la Fundación, «saben que en España hay una persona que les apoya en su educación y sus necesidades básicas». Un lazo que se puede estrechar más si el padrino así lo desea y que en ocasiones culmina con un encuentro.

Pero Intervida no se encarga de convertir a los niños apadrinados en unos privilegiados, sino que gracias al dinero de sus colaboradores se encarga de mejorar las condiciones de vida de toda la familia, colegio y su comunidad, beneficiando tanto a los niños apadrinados como a los que todavía no lo están. Unos programas que mantienen «criterios de autosostenibilidad» con el fin de evitar la dependencia permanente y se centran en sectores tan primordiales como la educación, la salud o la capacitación e infraestructuras entre otros.

En total, casi cuatro millones de personas repartidos por una decena de países y que se benefician de los 0'7 euros al día des apadrinamiento. Un dinero que tiene el claro objetivo de satisfacer sus necesidades más básicas pero que, como explican desde Intervida, «capacitan a los habitantes de esas zonas para que puedan producir y liderar su propio desarrollo».

Se ofrece más información a través de la página web www.intervida.org



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