La creación del 'centro de inteligencia para la automoción' ha venido acompañado de una polémica que puede enturbiar las relaciones entre los dos socios (PNV y EA) que controlan el Gobierno foral. El origen de la nueva controversia es la falta de comunicación que ha rodeado a esta iniciativa. Y ello porque, según las fuentes consultadas, el diputado general, José Luis Bilbao, ha asumido el proyecto tan personalmente que no lo ha compartido con sus socios hasta el último momento
Según ha podido saber este periódico, el diputado vizcaíno de Innovación y Promoción Económica, Ricardo Barainka, de EA cuyo departamento se ve afectado muy directamente por la puesta en marcha del complejo, no fue informado oficialmente de su puesta en marcha hasta una hora antes de su presentación oficial.
Llamada
En concreto, los medios consultados explicaron que Barainka -que sí conocía el proyecto por informaciones procedentes de fuera de la Diputación- fue llamado ayer por Bilbao poco antes de la rueda de prensa celebrada para anunciar la iniciativa. Como es lógico, esa actuación generó un profundo malestar en el diputado de EA. No se descarta que hoy plantee oficialmente una queja durante el transcurso del Consejo de Gobierno de la institución foral.
Quien sí estaba al tanto del proyecto era la consejera de Industria, Ana Aguirre. Fuentes de ese departamento. Los citados medios explicaron que el Gobierno vasco valora «muy positivamente» el centro y que el hecho de que, al menos inicialmente, haya decidido no participar en él se debe a que tiene en marcha otras líneas de actuación que abarcan a todo el País Vasco.