Un hombre de 32 años ha sido detenido por la Ertzaintza en San Sebastián acusado de atracar a una mujer en un cajero automático, del que la obligó a sacar 100 euros mientras la amenazaba con una botella rota, informaron ayer fuentes del departamento vasco de Interior.
Los hechos sucedieron sobre las 6.00 horas del domingo, cuando la Ertzaintza fue alertada de que había habido un atraco en un cajero automático de la calle Berminghan de San Sebastián. Cuando una patrulla de la Ertzaintza llegó al lugar, varios vecinos le informaron de que el atracador había huido por la calle José María Soroa hacia la calle Ategorrieta.
Los agentes localizaron poco después al sospechoso, quien hizo frente a los ertzainas con una botella rota, por lo que los policías utilizaron sus defensas personales para reducirlo.
Posteriormente, una mujer se presentó ante los agentes y relató que el detenido la había amenazado con una botella rota y le dijo que era seropositivo para obligarle a sacar 100 euros de un cajero automático y entregárselos.
El presunto atracador llegó a efectuar un corte en la mano de la víctima, quien fue atendida en un puesto de socorro.
El detenido, L.A.R.V, de 32 años y con 10 arrestos en su historial policial, pasó el mismo domingo a disposición de un juez, que decretó su ingreso en prisión.
Condenado
La Audiencia de Guipúzcoa ha condenado a un año y nueve meses de cárcel a un individuo por golpear con un vaso en la cara a un hombre que sufrió múltiples heridas en el rostro, un oído y un ojo, que le han dejado secuelas que le causan «un importante perjuicio estético».
Inicialmente, el Ministerio Público reclamaba cuatro años y medio de prisión para el agresor, pero durante la vista oral, celebrada ayer, aplicó al acusado la atenuante muy cualificada de reparación del daño causado por haber indemnizado ya a su víctima con 32.661 euros, y rebajó su petición hasta un año y nueve meses de reclusión por un delito de lesiones, pena con la que el procesado se mostró conforme.
Según el escrito de acusación del fiscal, los hechos enjuiciados ocurrieron sobre las 2.45 horas del 22 de junio de 2003, cuando los dos hombres mantuvieron un enfrentamiento en la estación ferroviaria de la avenida de Galtzaraborda de Errenteria, aunque el incidente no pasó a mayores, porque llegó el tren y los contendientes, que estaban acompañados por sus respectivos grupos de amigos, montaron en el convoy con destino a San Sebastián.
Sin embargo, al llegar a la estación de Anoeta, ambos grupos descendieron del tren y la víctima se dirigió hacia el acusado para pedirle explicaciones sobre lo ocurrido, momento en el que éste le estrelló en la cara un vaso de cristal que llevaba en la mano.