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Martes, 30 de mayo de 2006
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MARGEN IZQUIERDA
MARGEN IZQUIERDA
Reabren al culto una iglesia barroca de Carranza tras cinco años de obras
Los trabajos han servido para reforzar la estructura del templo y restaurar dos retablos
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La diputada de Cultura, Belén Greaves, inauguró ayer en Carranza la renovada iglesia de Santa Cecilia, una parroquia del siglo XVIII ubicada en el barrio de Santecilla. El edificio, de estilo barroco clasicista e inalterado desde 1717, ha sido restaurado en los últimos cinco años con una inversión de 186.000 euros. Las obras, financiadas por la Diputación y el Obispado de Bilbao, han servido para reforzar la propia estructura del templo y recuperar destacados elementos de su interior.

Uno de los principales retos ha consistido en restaurar los dos retablos de la iglesia. En el principal, de tipo cascarón, toman forma la santa que da nombre al templo y el Cristo atado a la columna, mientras que el lateral acoge las tallas de Nuestra Señora del Rosario y Santa Lucía. «Las termitas habían deteriorado por completo ambas estructuras y ha sido necesario rellenar los huecos con masilla», asegura el cura de la parroquia, Josu López.

La reforma también ha redescubierto en las bóvedas de la iglesia diversas pinturas barrocas en las que se reflejan animales y varias figuras antropomorfas. «Fue por casualidad. Los obreros estaban picando el techo para evitar humedades y descubrieron los frescos. Al analizarlos comprobamos que eran de la época y decidimos restaurarlos», desvela el párroco, quien para nada lamenta el año que permaneció cerrado el templo durante la ejecución de los trabajos. Asimismo, con las obras se ha recuperado el suelo original del edificio, de piedra arenisca, bajo el que permanecen unas veinte tumbas con casi tres siglos de antigüedad.

La iglesia de Santecilla, un barrio de apenas 20 caseríos cercano a las cuevas de Pozalagua, podrá ser contemplada por los fieles dos veces al mes. «Tenemos celebraciones litúrgicas los domingos, cada quince días», detalla López, para quien las reformas han devuelto el esplendor a «uno de los más emblemáticos ejemplos del patrimonio arquitectónico y religioso de Las Encartaciones».



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