Todavía nos carcajeamos al recordar esa pintada que recibe a los visitantes camino de Santoña. Con caligrafía muy chunga desea: 'Pachis go home'. O sea 'vascos kanpora', se podría traducir. Jo, jo, jo... Pues mogollón de vascos, en porcentaje quizá superior al 30% del escaso aforo, viajamos el domingo al Club Tropicana para ver a The New Christs, nombre legendario del rock australiano liderado por el hosco Rob Younger.
Younger ya actuó en Vitoria hace dos festivales Azkena al frente de Radio Birdman, banda aun más legendaria pero sobrevalorada. Si en Álava el volumen fue insuficiente, en Cantabria resultó excesivo. Tanto, que huimos de la primera fila con el rabo entre las piernas ante el derroche de vatios creador de un magma perturbador en el que Younger parecía sentirse a gusto, controlando la energía.
Y es que a los Nuevos Cristos se les tiene por uno de las mejores forjadores de 'high energy' del mundo, con razón. A pesar de su pinta a un paso del asilo (la peña apostaba si el calvo y rubicundo Younger tiene más de 60, el bajista era un carcamal parecido a Bill Gates...), los cinco australes se fajaron en hora y cuarto de repertorio espeso, variado con trallazos hardcore/punk, clasicismo rock o una versión de los Kinks ('I Need You'), y animado y ovacionado en las cuatro piezas del magistral 'Distemper' (89): 'The Burning Of Rome', 'Circus Of Sour'...