Una joven de 32 años, A.I.F.M., domiciliada en Bilbao , fue detenida la noche del lunes por la Ertzaintza acusada de maltratar a su madre, a la que había arrojado por las escaleras del inmueble en el que residen en el barrio de Bilbao la Vieja. La mujer había sido arrestada en otra ocasión hace dos años también por otro delito de malos tratos. El último episodio ocurrió minutos antes de las once de la noche. Una patrulla de la Policía autónoma se dirigió a un domicilio de la calle San Francisco, después de que unos vecinos alertaran de que una mujer había agredido a su madre .
Una vez en el lugar, varios inquilinos aseguraron a los ertzainas que AI.F.M. había tirado a su madre por las escaleras, e informaron de que las discusiones y las agresiones de la hija a su progenitora eran habituales. La víctima, por su parte, confirmó que su hija la había empujado por las escaleras y que también la había agredido en anteriores ocasiones.
Por ello, se procedió al arresto de la joven, mientras la madre fue trasladada al hospital de Basurto para ser atendida de las lesiones que presentaba, aunque no fue necesario su ingreso en el centro sanitario. Estaba previsto que la arrestada, detenida en noviembre de 2004 por otro episodio de malos tratos, pasara en las próximas horas a disposición judicial.
Por otra parte, dos menores de 15 y 16 años reincidentes fueron detenidos la noche de ayer en la capital vizcaína por agentes de la comisaría de Bilbao, acusados de robar un turismo que habían dejado abandonado en la calle Jesús Galíndez, según informó el Departamento de Interior.
Cerradura y puente
El suceso ocurrió hacia las diez y veinte de la noche, cuando una dotación acudió a la bilbaína calle Jesús Galíndez porque un particular alertó de que dos jóvenes habían abandonado un turismo sobre la acera y se habían marchado rápidamente en dirección a la calle Pau Casals.
En esta última calle eran localizados dos sospechosos cuya descripción coincidía con la facilitada por los implicados en el incidente. Tras ser identificados se les arrestó. La persona que avisó a la Ertzaintza les reconoció como los autores del robo. Mientras tanto, otra patrulla comprobaba en la calle Jesús Galíndez que el 'Opel Corsa' abandonado tenía la cerradura forzada y el puente hecho en el sistema de arranque.
Según se ha podido constatar posteriormente, al presentar la denuncia el propietario del automóvil aseguró que el coche había sido sustraído esa misma noche en la propia calle Jesús Galíndez. Los detenidos, menores de 15 y 16 años, tienen cada uno cinco arrestos con la Ertzaintza por delitos contra la propiedad.