El Mundial de Rallies llega a Grecia con la posibilidad de que quede decidido justo en su ecuador, si es que aún no lo está, en favor del francés Sebastien Loeb (Citroen), con un sorprendente Dani Sordo (también Citroen), que en pleno aprendizaje se ha encaramado a la tercera posición de la general. El Rally Acrópolis pasa por ser uno de los más duros, por las pedregosas pistas griegas, para las mecánicas y por las altas temperaturas que se alcanzan en el interior del habitáculo del coche.
El único piloto que podría hacer algo para remediar la consecución del título por parte de Loeb es el finlandés Marcus Gronholm (Ford), que comenzó la temporada con dos victorias consecutivas (Montecarlo y Suecia). Y es que el piloto de Ford suele arrasar al comienzo de cada uno de los rallies, pero también suele cometer abundantes errores, algunos de ellos sin consecuencias, pero otros que le apartan de la carrera y le hacen imposible reengancharse con posibilidades de optar a la victoria, aunque consiguió auparse al podio en Cataluña.
El otro piloto cinco estrellas, el noruego Petter Solberg, sigue padeciendo el bajo nivel demostrado por su 'Subaru Impreza' este año, aunque en el equipo ya han empezado a plantearse la posibilidad de contratar a una nueva figura en ciernes para el próximo año, y es un secreto a voces que intentarán hacerse con los servicios de Dani Sordo .
Fase de aprendizaje
Y es que una nueva victoria del francés 'Seb' en el rally griego podría asegurar definitivamente el que sería su tercer título consecutivo, visto el dominio que ejerce en el mundial con su 'Citroen Xsara', preparado por el equipo belga Kronos Racing, con sus cuatro victorias consecutivas esta temporada y sus treinta y un puntos de ventaja sobre el segundo, el finlandés Marcus Gronholm.
El español Dani Sordo continuará con su periodo de aprendizaje en un rally en el que participó el año pasado en la categoría Junior y que no consiguió finalizar por una avería en su C2 Super 1.600. La libertad concedida desde Citroen para que «aprenda» y la fiabilidad que ha demostrado sin haber tenido apenas contratiempos hasta la fecha han servido al cántabro para buscar sus propios límites sin preocuparse de puntuaciones y encaramarse a la tercera posición del Mundial.