El Ibex-35 se apuntó una fuerte subida. El índice ganó un 1,57% para finalizar en 11.340,5 puntos. Sin embargo, el balance de mayo no puede ser más negativo. El selectivo perdió un 4,64%, su peor marca mensual de los últimos tres años. El miedo a un repunte excesivo en la inflación, que pudiese provocar una subida demasiado vertical de los tipos de interés, ha pasado factura a la renta variable de todo el mundo. Sin embargo, las Bolsas europeas, con la ayuda de las «telecos», disfrutaron ayer de una jornada de alegría, algo que no sucedía desde hacía ya varios días.
La apertura claramente al alza de Wall Street, sustentada en una buena cifra económica (el índice PMI de manufacturas de Chicago) ayudó a consolidar las ganancias matutinas en las acciones del Viejo Continente. Así, el Dax Xetra alemán se anotaba una mejora del 1,25%, el Cac-40 francés subía un 0,74% y el Footsie 100 británico ganaba un 1,27%. En esta ocasión, la renta variable contó con todos los apoyos: un petróleo a la baja y un dólar al alza.
Las compañías de telecomunicaciones se convirtieron en las grandes protagonistas de la jornada. En el mercado español, Telefónica tiraba con fuerza del Ibex-35. La operadora se revalorizaba un 2,41%, además, con un importante volumen de negocio. Las promesas de esta compañía en la reunión con analistas e inversores de la semana pasada no parecen haber caído en saco roto. Su actuación solamente fue superada por Sogecable. La cadena de televisión subía un 3,14%.