Con el mar de fondo, y nunca mejor dicho, del fuerte malestar de sus colegas vascos de la flota de bajura y del resto de la cornisa cantábrica por la escasez de capturas la flota pelágica francesa ha decidido iniciar su campaña de la anchoa en el Golfo de Vizcaya.
Franck Ancel es patrón del pesquero 'L' Epaulard', con base en Hendaya. La crisis de la anchoa le ha tocado de lleno, al igual que a sus otros tres colegas de este puerto, y los cuatro han decidido buscar otras alternativas y reconvertir sus actividades profesionales al margen del mundo de la pesca, esperando que llegue la temporada del atún en julio.
Ancel comenta que este año se dedicarán a hacer salidas al mar con grupos. En esta ocasión, han sido requeridos por las escuelas de pesca, y dedicarán el mes de junio a salir al mar con los alumnos de las mismas. No obstante, no quieren abandonar del todo la actividad pesquera y en julio volverán a echar las redes en busca de túnidos.
La cota de anchoa asignada a la flota francesa es de 500 toneladas. Los pelágicos están dispuestos a conseguirlas con sus artes, convencidos de que el alarmante informe hecho público por el instituto vasco Azti -recomendaba el cierre del caladero ya- no es creíble.